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Escrito por Felipe Rincón Vásquez   
miércoles, 17 de noviembre de 2010

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EL DÍA DE REPOSO II

El propósito original de Dios


El propósito del día de reposo visto en Isaías 58,13-14

¨Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.


Su aplicación al cristiano.

Muchos anulan el Canon hebreo (llamado Antiguo Testamento). Tienen una dicotomía: Antiguo - Nuevo.


Pero una lectura objetiva de la Escritura hace rodar por el suelo ese entendimiento discontinuo de la Biblia. Los primeros creyentes utilizaron la Biblia hebrea formada por el Canon hebreo como la Escritura base para su predicación y su práctica.

Algunos creyentes creen que la naturaleza de Dios revelada en el canon hebreo es muy distinta de su naturaleza revelada en el canon cristiano. El punto de vista más común es que la salvación era mediante la ley en el tiempo del antiguo Israel antes de Cristo y mediante la gracia después de la obra de Jesucristo, el tiempo de la gracia. Pero esa es una percepción equivocada, pues el Nuevo Testamento nos informa que la ley nunca podría servir como un medio de salvación. Pablo enseña que nadie puede ganar la justicia delante de Dios por las obras de la ley (Gálatas 3,11.21-22). Y Romanos 4,3 enseña que Abraham fue salvo por su fe, no por sus obras, y la promesa fue extendida a la descendencia de Abraham, no basándose en sus obras, sino debido a su fe. La ley no tenía el propósito de ser medio de salvación sino: (1) mostrar la distinción entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, (2) restringir la maldad, al alentar a los seres humanos que algunas acciones son moralmente incorrecta, (3) llevar a las personas a Cristo, al mostrarle su pecaminosidad, le sirve como guía, mostrando que su única esperanza de justificación es por medio de un salvador, Jesucristo; (4) sirve de guía para la vida piadosa, es decir, es una guía para revelar como podían los israelitas permanecer fieles en su compromiso estando aún rodeados de naciones inmorales.


El creyente neotestamentario no está bajo la ley en tres sentidos: (1) él no está bajo la ley ceremonial porque ésta se ha cumplido en Cristo, (2) él no está bajo la ley civil judía porque esa no estaba destinada a él, y (3) él no está bajo la condenación de la ley porque su identificación con la muerte y resurrección de Cristo lo libra de ella.

Entonces podemos decir, que la ley continúa desarrollando la misma función en el Nuevo Testamento que la que desarrolló en el Antiguo Testamento. Los creyentes en el Antiguo Testamento fueron justificado mediante la fe al igual que los creyentes en el Nuevo Testamento (Gálatas 2,15 al 3,39).


Tenemos muchos ejemplos que nos muestran la continuidad y no la discontinuidad entre el canon hebreo y el canon cristiano, mal llamados Antiguos y Nuevos Testamentos. Los escritores del Nuevo Testamento citan constantemente al Antiguo para argumentar sus enseñanzas; y Pablo le dice a Timoteo en su primera carta, capítulo 3 y versículos 16 y 17 que «que toda la Escritura (es) inspirada por Dios, y útil para enseñar, para reargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra». ¿A qué escritura se está refiriendo Pablo? Los versículos 14 y 15 nos dice que se está refiriendo a las Sagradas Escrituras que Timoteo aprendió desde su niñez, en otras palabras, a los libros tenidos como sagrados por los hebreos. Todavía no se había formado el canon de los libros del Nuevo Testamento y ni siquiera se había escritos gran parte de ellos. Timoteo tenía una Biblia compuesta por el canon hebreo.


Así vemos por ejemplo a Pablo guiando su vida y práctica por el contenido en el Canon hebreo.


1ª. Corintios 9:8-10 «¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.¨»


1ª. Corintios 10,6-11 «Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.»


2Timoteo 3,14-16 «Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.» El Nuevo Testamento no existía cuando Timoteo era niño.


Hay ciertas cosas que no atan al cristiano. Ceremonias que prefiguraban a Cristo y normas jurídicas de carácter nacional para el pueblo de Israel. Pero el cuarto mandamiento se encuentra en el decálogo, en el núcleo de la ley moral. Es parte de la ley moral de Dios.


Este es el contexto de Isaías 58

Isaías 53 trata de la obra redentora de Cristo.

Isaías 54 habla del alcance de la Iglesia.

Isaías 54,1-3 «Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.»

Isaías 55 presenta el mensaje de la Iglesia. Versículo 1, ¨A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.¨

Isaías 56 vemos las recompensas de los que guardan el pacto de Dios.

Este es el contexto de Isaías 58.


Las promesas que el texto contiene.

Te deleitarás en el Señor.

Se trata de sobrecogerse al contemplar los atributos de Dios al estar en su comunión. El creyente que conoce a Dios anhela una comunión cada vez más íntima con él. Esto habla del exquisito placer de estar en su presencia.

Te haré subir sobre las alturas de la tierra.

Esto habla de guerra espiritual. Vivimos en la batalla de la fe.

Deuteronomio 32,12-13 Jehová solo le guió, Y con él no hubo dios extraño. Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra, Y comió los frutos del campo, E hizo que chupase miel de la peña, Y aceite del duro pedernal;

Los cristianos Light dicen ¨ya yo estoy salvo no tengo que guardar ninguna ley¨.

Te daré a comer la heredad.

La promesa nos habla de beneficios tangibles. Canaán es símbolo de la heredad de los salvos. Lucas 1,67-69 «Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo: Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo, Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,» La idea es la de un disfrute pleno de nuestra salvación.


El requisito para el disfrute.

Isaías 58,13 «Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,»

Este versículo nos llama a la atención del contraste entre lo nuestro y lo de Dios. Dice ¨mi día¨. Todo es de Dios. Pero hay cosas que pertenecen a Dios de un modo particular, hay porción de Dios. Lo mismo se ve en Malaquías 3,8 donde el diezmo es la porción que le pertenece a Dios.

Este versículo presenta un aspecto negativo. Debemos desistir de hacer lo que es propio de nuestro diario camino para dedicarnos al culto y adoración y comunión con Dios. Solo se harán obras necesarias y de misericordia. No buscando tu voluntad, tu placer. Ni hablando tus propias palabras.

Este versículo también tiene un aspecto positivo. Este día es para buscar sin obstáculo los deleites del Señor. No se trata de un sacrificio es de algo que da gusto y placer, un deleite en las cosas del Señor. En la semana tiene que trabajar, estudiar, y otras actividades, este día es para el deleite con el Señor. Este mandamiento solo es opresivo para aquél que no ama a Dios.


El propósito del día de reposo visto en el Salmo 92

El sábado fue puesto aparte para la adoración al Señor y este salmo fue para ese día. Este salmo fue puesto para la adoración corporativa en el día del reposo. Este salmo revela tres elementos: Celebración, anticipación y recreación.


El día de reposo es un día de Celebración.

Salmo 92,1-5 «Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche, En el decacordio y en el salterio, En tono suave con el arpa. Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo. ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.»


Los cristianos somos adoradores y nos reunimos ese día a adorar a Dios como iglesia. El culto de adoración como iglesia es más sublime, Dios está presente aunque no veamos manifestaciones físicas, 1 Timoteo 3,15 nos dice que la iglesia es la casa de Dios. Bueno significa deleitoso, es deleite estar en la casa de Dios adorándole el día de reposo. Le alabamos por quien él es, por sus atributos; y le alabamos por sus obras. Celebramos el día de reposo las obras de Dios. La admiración por todo lo que Dios es y hace nos lleva a adorarlo. Se trata de una adoración que sale del interior, no de la circunstancia externa. Esta surge de la meditación en Dios, en quien él es y en sus obras.


El día de reposo es un día de anticipación.

Salmo 92,6 «El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto. Cuando brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, Es para ser destruido eternamente. Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo. Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, Porque he aquí, perecerán tus enemigos; Serán esparcidos todos los que hacen maldad. Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco. Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos; Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.»


Anticipación es recordatorio del reposo eterno y del juicio que espera a los impíos. La prosperidad temporal de ellos no les deja ver más allá. Están llenos de deleites pasajeros. El justo puede perder la perspectiva momentáneamente, por eso necesita estar el día del Señor en la iglesia para despertar nuevamente. La Biblia dice que Asaf se turbó porque veía el progreso de los impíos, hasta que entró en el santuario. Entonces la visión le cambió.


El día de reposo es un tiempo de recreación.

Salmo 92,12-15 «El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.»


El impío brota como la hierba (esto es corta vida y sin fruto). El justo brota como la palmera (esto es larga vida y fructífera).

El justo está plantado en la casa de Dios. Isaías lo promete. El creyente florecerá, sus fuerzas son recreadas, somos revitalizados en la casa del Señor.


Aplicación:

  1. No somos salvos por guardar ningún mandamiento. Somos salvos para que podamos guardarlos. El pecador salvado ahora quiere hacer su voluntad, y el decálogo es el resumen de su voluntad.

  2. Debemos asistir regularmente en el día del Señor a llenarnos de la fuerza de Dios, a ser revitalizados, a cobrar la visión perdida en los afanes de la vida. Este es un día de celebración, de anticipación y de recreación.


 

Modificado el ( miércoles, 17 de noviembre de 2010 )
 
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