Inicio arrow Estudios Bíblicos arrow Los Dones del Espíritu Santo
Menú principal
Inicio
Estudios Bíblicos
Sermones
Enlaces
Foro
Preguntas y Respuestas
Hacer Pregunta
Administración
Formulario de acceso





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Artículos relacionados
Encuestas
¿Beneficiaría al mensaje del reino el que los Evangélicos reciban los beneficios del concordato?
 
¿Quién está en línea?
Los Dones del Espíritu Santo PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Felipe Rincón Vásquez   
miércoles, 09 de marzo de 2011

DONES DEL ESPÍRITU SANTO

 

Asuntos relacionados con los dones espirituales en general

Un don espiritual es una habilidad potenciada por el Espíritu Santo y utilizada en cualquier ministerio de la iglesia.

 

Los dones espirituales en la historia de la salvación

El Espíritu Santo obraba en la antigüedad trayendo las personas a la fe y trabajando en unos cuantos individuos. Pero los hebreos estaban a espera de un tiempo cuando habría una capacitación mayor del Espíritu Santo que alcanzaría a todo el pueblo de Dios (Números 11,29; Joel 2,28-29).

Cuando Jesús comienza su ministerio llega trayendo la plenitud y el poder del Espíritu Santo en su persona (Lucas 4,14). Pero este poder del Espíritu Santo no está limitado solamente al ministerio de Jesús. Este envía a sus discípulos bajo la unción del Espíritu Santo (Mateo 10,7-8; Lucas 10,1-12)

El derramamiento del Espíritu Santo en la plenitud y el poder del nuevo pacto en la iglesia ocurrieron en el Pentecostés (Hechos 2,32-33). Una característica de esta dispensación del Espíritu Santo es una amplia distribución de dones espirituales a todo el pueblo.

 

El propósito de los dones espirituales en esta era

Los dones espirituales se conceden para capacitar a la iglesia para llevar a cabo su ministerio hasta que Cristo regrese (1ª Corintios 1,7; 13,10; 14,12; Hechos 1,8; Efesios 4,12), también dan un anticipo de toda la obra del Espíritu Santo dentro de nosotros en la era por venir (2ª Corintios 1,22; 5,4; Efesios 1,14).

 

Cuáles dones existen

1ª Corintios 12,28

Aquí el término griego para dones es carisma

1.   apóstol

2.   profeta

3.   maestro

4.   milagros

5.   tipos de sanidad

6.   ayudas

7.   administración

8.   lenguas

1ª Corintios 12,8-10

1.   palabra de sabiduría

2.   palabra de conocimiento

3.   fe

4.   dones de sanidad

5.   milagros

6.   profecía

7.   distinción entre espíritus

8.   lenguas

9.   interpretación de lenguas

Romanos 12,6-8

1.   profecía

2.   servicio

3.   enseñanza

4.   alentar

5.   contribuir

6.   liderazgo

7.   misericordia

Efesios 4,11

1.   apóstol

2.   profeta

3.   evangelistas

4.   pastor

5.   maestro

1ª Pedro 4,11

1.   el que habla

2.   el que presta algún servicio

1ª Corintios 7,7

1.   celibato

 

 

A estos dones se les han dado diversas clasificaciones:

Algunos:

(1)los dones proféticos (enseñar, alentar, exhortar y otros)

(2)los dones sacerdotales (misericordia, interceder ante Dios, orar en lenguas, y otros)

(3)los dones reales (todos los que tengan que ver con la administración y el orden de la iglesia)

Otros:

(1)los dones de conocimiento (distinguir entre espíritus, palabra de sabiduría, palabra de conocimiento)

(2)los dones de la palabra (lenguas, interpretación y profecía)

(3) los dones de poder (sanidad, milagros y fe)

 

Los dones pueden variar en intensidad

Esta variación depende de una combinación de influencia humana y divina. La influencia divina es la obra soberana del Espíritu Santo, quien reparte a cada uno según lo determine. La influencia humana viene de la experiencia, el entrenamiento, la sabiduría, y las habilidades naturales en el uso de ese don (Romanos 12,6; 1ª Timoteo 4,14; 2ª Timoteo 1,6; 1ª Corintios 14,18).

 

¿Poseen los cristianos los dones espirituales temporal o permanentemente?

Parece ser que la Escritura cristiana describe una posesión permanente de los dones (1ª Corintios 12,29; Efesios 4,11). Pero en otro caso se puede conceder algún don particular para una necesidad o evento único. Otra instancia en que un don puede no ser permanente es cuando una persona descuida su don (Mateo 25,29).

 

¿Son los dones milagrosos o no milagrosos?

Algunos dones son milagrosos, otros se consideran no milagrosos. Los dones de servir, enseñar, alentar, contribuir y llevar a cabo actos de misericordia no son milagrosos. Existe un peligro de que nos inclinemos a pensar que algunos dones (que pensamos son sobrenaturales) son más importantes o proceden más claramente del señor, y que nos inclinemos a devaluar o hacer menos énfasis en los dones que consideramos naturales. Si hacemos esto fracasaremos a la hora de ver la mano de Dios en la actuación de todos los dones y a la hora de darle gracias por todos ellos. La Escritura dice que recibimos todos los dones de un mismo Espíritu, un mismo Señor, y un mismo Dios (1ª Corintios 12,4-6).

 

Los dones no están relacionados con la madurez cristiana

No debemos evaluar la madurez espiritual sobre la base de los dones espirituales. La madurez llega a través de caminar junto a Jesús, y conduce a la obediencia de sus mandamientos en la vida diaria: ¨El que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió¨ (1ª. Juan 2,6).

Leer 1ª Corintios 3,1 y Mateo 7,22-23.

 

Sobre la continuación de los dones espirituales (carismas)

1.   ¿Han cesado algunos dones?

En 1 Corintios 1,7 Pablo vincula la posesión de los dones espirituales a la actividad de aguardar por el regreso del Señor. La iglesia de hoy continúa utilizando los dones que se mencionan en la Escritura (1 Corintios 13,8-13).

2.   ¿Nos dice 1 Corintios 13,8-13 cuándo cesarán los dones milagrosos?

Aunque en este el propósito de Pablo es mostrar la superioridad del amor, lo hace por señalar que los dones desaparecerán pero el amor no desaparecerá. Los dones desaparecerán cuando veamos a Dios cara a cara. Cuando Cristo regrese lo imperfecto desaparecerá.

3.   ¿La continuación hoy de la profecía pondría a prueba la suficiencia de la Escritura?

La profecía congregacional ordinaria en las iglesias no tiene la autoridad de Escritura. Ella no amenaza o compite con la Escritura en autoridad sino que está sujeta a la Escritura, así como al discernimiento maduro de la congregación.

4.   ¿Debido a los abusos en el uso de los dones no deberíamos rechazarlos?

El abuso de un don no significa que debamos prohibir su uso apropiado. Si vamos a argüir que los errores y excesos de un don invalidan el don en sí mismo, entonces tendríamos que rechazar también las enseñanzas bíblicas, porque muchos maestros de Biblia han enseñado errores e iniciado sectas y otros.

5.   ¿Fue el propósito de los dones milagrosos acompañar la dispensación de Escritura, y como no hay nueva Escritura no debemos esperar hoy nuevos milagros?

Los ministerios de Elías y Eliseo estuvieron marcados por varios milagros, pero ellos no escribieron libros o secciones de libros en la Biblia. Esteban, Felipe y otros hicieron milagros pero no escribieron Escritura. Los milagros tienen otro propósito en la Escritura: (1) Validan el mensaje del Evangelio a lo largo de la era de la iglesia; (2) ayudan a aquellos que están en necesidad, mostrando la misericordia y el amor de Dios; (3) glorifican a Dios.

6.   ¿Es peligroso para una iglesia dar cabida hoy a la posibilidad de dones milagros?

Es cierto que las iglesias pueden perder el equilibrio y de hecho a algunas les ha ocurrido. Pero no todas lo perderán ni tendrán que perderlo. Todas las cosas que son buenas son peligrosas en algún sentido. Cualquier cosa que alguien haga que puede salir mal entonces sería peligrosa. Los dones se pueden utilizar de acuerdo con la Escritura y dando los pasos necesarios para protegerse de los peligros del abuso.

 

Dones específicos

LOS DONES PEDAGÓGICOS

 

Palabra De Sabiduría

Lo que no es:

Comúnmente cuando se piensa en los dones de  Palabra de sabiduría y de conocimiento se piensa que estos dones se refieren a la capacidad para recibir una revelación especial del Espíritu Santo y, sobre esa base, proferir palabras que dan sabiduría en una situación determinada u ofrecen un conocimiento específico sobre una situación en la vida de alguien presente en la congregación.

Esta interpretación adolece de ciertas fallas:

a)   Aquí Pablo utiliza las palabras ¨palabra¨, ¨sabiduría¨ y   ¨conocimiento¨. No palabras de revelación y profecía.

b)   El objetivo principal de Pablo en este capitulo es demostrar que no importa qué tipo de don tenga una persona él o ella pueden estar seguros que ese don ha sido dado por el Espíritu Santo. Sea ese don de carácter milagroso o no lo sea. No solo los que tienen dones milagrosos pueden pensar que tienen el Espíritu Santo, sino que el Espíritu está en el interior de cada cristiano potenciando sus dones, sean estos milagrosos o no.

c)   Pablo llama profecía para describir la acción de recibir una revelación especial del Espíritu Santo y comunicarla a la congregación. Así que lo que mucha gente hoy llama palabra de sabiduría y palabra de conocimiento en los círculos carismáticos, debe ser llamado profecía.

 

Lo que es:

La palabra de sabiduría es el don de transmitir a la gente la sabiduría y la verdad de Dios. Transmitir la verdad en un lenguaje sencillo y comprensible. La sabiduría es de Dios y él se la revela al ser humano.

Daniel 2:20  Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos,  porque suyos son el poder y la sabiduría.

Romanos 11:33  ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!  ¡Cuán insondables son sus juicios,  e inescrutables sus caminos!

El don tiene que ver con la habilidad de hablar sabiduría divina, la cual los creyentes reciben a través del Espíritu Santo. No es una sabiduría humana sino divina. Es la verdad que Dios le ha revelado al ser humano; se trata de la verdad acerca de Dios, el ser humano y el mundo.

Palabra de sabiduría simplemente significa la capacidad de ofrecer una palabra sabia en distintas situaciones, no con un conocimiento basado en una revelación especial dada espontáneamente por el Espíritu sino basada en sabiduría adquirida en el curso ordinario de la vida. Esta sabiduría potenciada por el Espíritu Santo.

 

Uso del término sabiduría en la Escritura cristiana.

Se aplica a:

La inteligencia evidenciada en el descubrimiento del significado de algo misterios o una visión (Apo 13:18  Aquí hay sabiduría.  El que tiene entendimiento,  cuente el número de la bestia,  pues es número de hombre.  Y su número es seiscientos sesenta y seis. Apo 17:9  Esto,  para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes,  sobre los cuales se sienta la mujer,).

La habilidad en el manejo de asuntos (Hch 6:3  Buscad,  pues,  hermanos,  de entre vosotros a siete varones de buen testimonio,  llenos del Espíritu Santo y de sabiduría,  a quienes encarguemos de este trabajo).

La prudencia en el trato con aquellos que no pertenecen a la iglesia (Col 4:5  Andad sabiamente para con los de afuera,  redimiendo el tiempo)

La habilidad y discreción para impartir la verdad divina (Col 1:28  a quien anunciamos,  amonestando a todo hombre,  y enseñando a todo hombre en toda sabiduría,  a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;)

Al conocimiento y práctica de los requisitos para vivir una vida piadosa y justa (Stg 1:5  Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría,  pídala a Dios,  el cual da a todos abundantemente y sin reproche,  y le será dada. Stg 3:13  ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros?  Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Stg 3:17  Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura,  después pacífica,  amable,  benigna,  llena de misericordia y de buenos frutos,  sin incertidumbre ni hipocresía.)

A la capacidad de expresarse con respecto a las cosas divinas y los deberes humanos, unido a una capacidad de interpretar y aplicar las Sagradas Escrituras (Mat 13:54  Y venido a su tierra,  les enseñaba en la sinagoga de ellos,  de tal manera que se maravillaban,  y decían:  ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? Mar 6:2  Y llegado el día de reposo,  comenzó a enseñar en la sinagoga;  y muchos,  oyéndole,  se admiraban,  y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas?  ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada?)

 

El creyente debe pedir sabiduría

Santiago 1:5  Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría,  pídala a    Dios,  el cual da a todos abundantemente y sin reproche,  y le será dada.

 

Palabra De Ciencia

Lo que no es:

Al igual que lo dicho con referencia a la palabra de sabiduría, muchos entienden la palabra de ciencia como un don milagroso, como un conocimiento específico sobre una situación en la vida de alguien presente en la congregación. Ya hemos dicho que eso sería profecía.

 

Lo que es:

Este don se expresa en el saber, entender y explicar al pueblo la revelación de Dios en la Escritura y en la creación. Sabiduría y conocimiento son dones que se traslapan. Es decir a veces no sabemos cuando termina uno y empieza el otro. Van de la mano. No hace bien alguno conocer la verdad a menos que uno sepa cómo usar la verdad.

La Palabra de ciencia es el don de transmitirles a otros cómo deben vivir; es la habilidad de aplicar la verdad a la vida de cada uno de ellos en el quehacer cotidiano. Esto se refiere al conocimiento práctico. Consiste en saber que hacer en situaciones cotidianas que se presentan. Es saber cómo se aplica la sabiduría que uno tiene a la vida diaria.

 

Uso del término conocimiento en la Escritura cristiana.

Se aplica a:

La ciencia de Dios tal como se nos ofrece en los Evangelios (2Co 2:14  Mas a Dios gracias,  el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús,  y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.)

El conocimiento de las cosas que pertenecen a Dios (Rom 11:33  ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!  ¡Cuán insondables son sus juicios,  e inescrutables sus caminos!)

La ciencia o conocimiento de la fe cristiana (Rom 15:14  Pero estoy seguro de vosotros,  hermanos míos,  de que vosotros mismos estáis llenos de bondad,  llenos de todo conocimiento,  de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros; 1Co 1:5  porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él,  en toda palabra y en toda ciencia;).

Un conocimiento más profundo de los asuntos de la fe que pertenece a los más avanzados (1Co 12:8  Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría;  a otro,  palabra de ciencia; 1Co 13:2  Y si tuviese profecía,  y entendiese todos los misterios y toda ciencia,  y si tuviese toda la fe,  de tal manera que trasladase los montes,  y no tengo amor,  nada soy; 1Co 14:6  Ahora pues,  hermanos,  si yo voy a vosotros hablando en lenguas,  ¿qué os aprovechará,  si no os hablare con revelación,  o con ciencia,  o con profecía,  o con doctrina?; 2Co 11:6  Pues aunque sea tosco en la palabra,  no lo soy en el conocimiento;  en todo y por todo os lo hemos demostrado).

 

El conocimiento se puede buscar

Proverbios 2:3-5  Si clamares a la inteligencia,  Y a la prudencia dieres tu voz;4  Si como a la plata la buscares,  Y la escudriñares como a tesoros, 5  Entonces entenderás el temor de Jehová,  Y hallarás el conocimiento de Dios.

Proverbios 3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,                                  Y que obtiene la inteligencia;

 

Aplicación:

-      Dios no ha dejado su pueblo a la merced de los falsos maestros sino que le ha dado dones pedagógicos a los maestros y ancianos de la Iglesia para guiarlas hacia la vida de Cristo, hacia la perfección cristiana.

-      Estos dones son dados dentro del contexto de la Iglesia. Ninguno debe quedarse fuera de la congregación de los santos para ser edificados en y a través de los dones manifestados para el provecho de todos. No son dados para uso privado de ningún individuo.

-      Se debe permanecer bajo la cobertura de la Iglesia, bajo la enseñanza dada en la congregación, siendo enseñados por los dones en la congregación para el crecimiento en sabiduría y conocimiento. Estos se deben buscar en oración y estudio constantes de la Escritura y sus aplicaciones a la vida diaria. Si tu lo pides y te esfuerza en hacer lo que es de tu parte, el Espíritu de Dios te puedes potenciar.

 

LOS DONES SOBRENATURALES

 

Fe

Lo que no es:

Esta fe debe distinguirse de la fe salvadora y de la confianza en Dios sin la cual es imposible agradarle. La Fe salvadora es la actitud por medio de la cual el hombre deja de confiar en sus propios esfuerzos para obtener la salvación, ya se trate de obras piadosas, de bondad ética, o de cualquier otra naturaleza. Es la actitud de completa confianza en Cristo, y solamente en él, para todo lo que significa la salvación.

 

Lo que es:

Es una fe especial. Se refiere a la convicción completa y firme de que Dios va a realizar un milagro. Se trata de una fe que le permite al creyente hacer grandes cosas por Dios y por su pueblo. Es la fe que le acelera la voluntad y le infunde valor a una persona para la acción, la que hace realidad la visión. La confianza en Dios, por el impulso del Espíritu, de que él los haría capaces de obrar cualquier milagro necesario.

 

Mar 11:23  Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar,  y no dudare en su corazón,  sino creyere que será hecho lo que dice,  lo que diga le será hecho.

Mar 9:23  Jesús le dijo:  Si puedes creer,  al que cree todo le es posible.

Luk 17:5  Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

Joh 14:12  De cierto,  de cierto os digo: El que en mí cree,  las obras que yo hago,  él las hará también;  y aun mayores hará,  porque yo voy al Padre.

 

Ejemplos de la operación del don:

1Reyes 18:33-38 ¨Preparó luego la leña,  y cortó el buey en pedazos,  y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua,  y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña.  Y dijo: Hacedlo otra vez;  y otra vez lo hicieron.  Dijo aún: Hacedlo la tercera vez;  y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría alrededor del altar,  y también se había llenado de agua la zanja. Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto,  se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham,  de Isaac y de Israel,  sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel,  y que yo soy tu siervo,  y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme,  Jehová,  respóndeme,  para que conozca este pueblo que tú,  oh Jehová,  eres el Dios,  y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová,  y consumió el holocausto,  la leña,  las piedras y el polvo,  y aun lamió el agua que estaba en la zanja.¨

 

Hechos 3:4-9 ¨Pedro,  con Juan,  fijando en él los ojos,  le dijo:  Míranos. Entonces él les estuvo atento,  esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo:  No tengo plata ni oro,  pero lo que tengo te doy;  en el nombre de Jesucristo de Nazaret,  levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó;  y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando,  se puso en pie y anduvo;  y entró con ellos en el templo,  andando,  y saltando,  y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios.¨

 

Hebreos 11:1 ¨Es,  pues,  la fe la certeza de lo que se espera,  la convicción de lo que no se ve.¨

La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. Tener FE es saber que Dios hará grandes cosas en tu vida.

  

 

Fe Para Caer

Estaba ardiendo una casa. Todos se habían salvado, excepto un niño, en el segundo piso. La escalera estaba llena de llamas y humo y no había salida sino por la ventana.--¡Papá, papá! ¿Cómo escaparé? –gritaba el niño.--Aquí estoy –gritaba el padre-- déjate caer, te recibiré en mis brazos; tírate, Carlito, yo te recibiré. Carlos salió a gatas por la ventana, pero allí quedó agarrado, porque tenía miedo, sabiendo que era muy largo el trecho hasta la calle.--Suéltate, déjate caer –gritaba el padre.--No puedo verte, papá.--Pero yo si te veo: aquí estoy; ten confianza, suéltate, que yo te salvaré.--Tengo miedo de caer.--Suéltate, tírate –gritaban otras voces--, tu padre te recibirá con toda seguridad; no tengas miedo. Acordándose de la fuerza y del amor de su padre, el niño recobró la confianza y se dejó caer. A lo pocos instantes se halló salvo en los brazos de su padre.

 

Aplicación:

-         Debemos pedir fe.  Debes buscar fe. Aunque esto viene de Dios y lo da como él quiere. Cristo dijo pedí y se os dará. Estamos tan acostumbrados a la vida liviana en estos tiempos que pensamos que pedir fe es pedir problemas.

-         Mientras más nos acercamos a Dios y le conocemos crecerá nuestra fe en él. Le veremos obrar y su espíritu en nosotros será la confirmación de que él puede hacer milagros en nuestras vidas y a nuestro alrededor. Recuerde que los dones son para la Iglesia.

-         Estos dones son dados dentro del contexto de la Iglesia. Ninguno debe quedarse fuera de la congregación de los santos para ser edificados en y a través de los dones manifestados para el provecho de todos. No son dados para uso privado de ningún individuo.

 

Sanidades

Por el poder de Dios se puede contrarrestar los efectos de la caída sobre algún aspecto de debilidad física, aunque eventualmente todos moriremos como causa de la caída. Esta funciona como señal para mostrar que ha llegado el reino de Dios, y como una demostración de la misericordia de Dios.

 

La continuidad del don.

Este don ha sido minimizado por causa de muchos engaños y abusos que lo han acompañado. Muchos son los que plantean que este don solo estaba disponible para la iglesia primitiva y que ya no está a disposición de los creyentes. Simón  J. Kistemaker nos dice: ¨Hoy día los creyentes no poseen el don de sanidad que los apóstoles tenían en el tiempo de la naciente iglesia del Nuevo Testamento. En nuestra época cuando los creyentes oran con fe y esperan una respuesta divina, por lo general no se produce ninguna sanidad. Dios puede elegir sanar a una persona mediante la medicina y los cuidados físicos o no sanarla de ningún modo.¨  Aunque este autor dice que se debe orar por sanidad, afirma que no existe el don de sanidad en esta época.

William Barclay sostiene que este es un don que se está experimentando por la iglesia en todo el mundo en la actualidad.

 

Existen varios dones de sanidad

Se trata de dones de sanidades

Existen dones por el hecho de se trata de diversas enfermedades. Las enfermedades no tienen una misma causa. Diferentes tipos de enfermedades requieren diferentes tipos de dones de sanidades. Causas de las enfermedades:

 

De orden natural:

(1)Virus y bacterias. Condiciones de insalubridad que nos exponen a enfermedades contagiosas. Nutrición pobre.

(2)Accidentes. Defectos de nacimientos, violaciones a las leyes naturales: mal trato que se le da al cuerpo por comer demasiado, descanso inadecuado, y situaciones no previstas.

(3)Sicosomática. Heridas y golpes internos que se manifiestan en el cuerpo. Causadas por desequilibrios mentales y emocionales. Temores y ansiedades.

 

De orden sobrenaturales

(1)La opresión satánica. Es cuando por medio de espíritus inmundos Satanás ataca la mente y el sistema nervioso originando toda suerte de depresiones y enfermedades físicas relacionadas con ellas.

Hechos 10:37-38 Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea,  comenzando desde Galilea,  después del bautismo que predicó Juan: cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret,  y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo,  porque Dios estaba con él.

(2)Posesión demoníaca. Existe una conexión directa entre la posesión demoníaca y algunos tipos de enfermedades.

 

Existen casos en que existen causas naturales y sobrenaturales.

Ejemplo, Lucas 13,11-13. y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad,  y andaba encorvada,  y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio,  la llamó y le dijo: Mujer,  eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella;  y ella se enderezó luego,  y glorificaba a Dios.

 

Esperamos un mundo donde no habrá dolores ni enfermedades.

Los dones son obras de la misericordia de Dios.

Pero su existencia no indica que los creyentes no deben enfermar o que necesariamente han de estar sanos. Muchos dicen que los creyentes que están enfermos lo están por su falta de fe, porque la sanidad es provista para todos.

En la actualidad abundan las enfermedades, pero en el paraíso que Dios nos promete la gente ya no se enfermará.

Isa 35:5-6  Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos,  y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo,  y cantará la lengua del mudo;  porque aguas serán cavadas en el desierto,  y torrentes en la soledad.

Incluso la muerte habrá desaparecido.

Rev 21:3-4  Y oí una gran voz del cielo que decía:  He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres,  y él morará con ellos;  y ellos serán su pueblo,  y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos;  y ya no habrá muerte,  ni habrá más llanto,  ni clamor,  ni dolor;  porque las primeras cosas pasaron.

Mientras estemos en este mundo vamos a continuar sufriendo los efectos de la caída (dolores y enfermedades).

Romanos 8:21-25  porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción,  a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una,  y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella,  sino que también nosotros mismos,  que tenemos las primicias del Espíritu,  nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos,  esperando la adopción,  la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos;  pero la esperanza que se ve,  no es esperanza;  porque lo que alguno ve,  ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,  con paciencia lo aguardamos.

 

Algunos enseñan que los creyentes no deben enfermarse ya que Cristo murió en la cruz para quitar las enfermedades. Pero tenemos ejemplos de hombres piadosos que sufrieron enfermedades y dolores.

Job

Job 2:7  Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová,  e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

Pablo

Gálatas 4:13-14  Pues vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio al principio; y no me despreciasteis ni desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo,  antes bien me recibisteis como a un ángel de Dios,  como a Cristo Jesús.

Timoteo

1Ti 5:23  Ya no bebas agua,  sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.

Eliseo

2Reyes 13:14  Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió.  Y descendió a él Joás rey de Israel,  y llorando delante de él,  dijo:  ¡Padre mío,  padre mío,  carro de Israel y su gente de a caballo!

Trófimo

2Ti 4:20  Erasto se quedó en Corinto,  y a Trófimo dejé en Mileto enfermo.

Epafrodito

Filipenses 2:25-30  Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito,  mi hermano y colaborador y compañero de milicia,  vuestro mensajero,  y ministrador de mis necesidades; 26  porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros,  y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. 27  Pues en verdad estuvo enfermo,  a punto de morir;  pero Dios tuvo misericordia de él,  y no solamente de él,  sino también de mí,  para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. 28  Así que le envío con mayor solicitud,  para que al verle de nuevo,  os gocéis,  y yo esté con menos tristeza. 29  Recibidle,  pues,  en el Señor,  con todo gozo,  y tened en estima a los que son como él; 30  porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte,  exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.

Ezequias

2Reyes 20:1  En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte.  Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz,  y le dijo:  Jehová dice así:  Ordena tu casa,  porque morirás,  y no vivirás.

 

¿Llevó Cristo nuestras enfermedades en la cruz?

Isa 53:5  Mas él herido fue por nuestras rebeliones,  molido por nuestros pecados;  el castigo de nuestra paz fue sobre él,  y por su llaga fuimos nosotros curados.

 

La palabra ¨raphah¨ a menudo se refiere más a la salud espiritual.

Jeremías 3:22  Convertíos,  hijos rebeldes,  y sanaré vuestras rebeliones.  He aquí nosotros venimos a ti,  porque tú eres Jehová nuestro Dios.

1 Pedro 2,24-25  quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero,  para que nosotros,  estando muertos a los pecados,  vivamos a la justicia;  y por cuya herida fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas descarriadas,  pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

Según Pedro Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo. La sanidad de la que habla Isaías es espiritual no física.

¿Está tanto la salvación como la sanidad en la expiación como algunos enseñan?

Si la sanidad está en la expiación y se recibe por fe, entonces los que mueren carecen de fe y por tanto permanecen en sus pecados, porque ambas deben ser recibidas de la misma manera.

Mateo 8:16-17  Y cuando llegó la noche,  trajeron a él muchos endemoniados;  y con la palabra echó fuera a los demonios,  y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,  cuando dijo:  El mismo tomó nuestras enfermedades,  y llevó nuestras dolencias.

Este pasaje presenta el hecho de que la sanidad mencionada en Isaías 53,4 es con relación al ministerio de Cristo. Antes de su expiación en la cruz empezó su ministerio de sanidad. Esto nos indica que el don de sanidad que recibimos es por el poder de Cristo. Antes de la cruz Cristo sanó y también sus discípulos, no tuvo que esperar hasta después de la cruz.

Lucas 10:1-9  Después de estas cosas,  designó el Señor también a otros setenta,  a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 2  Y les decía:  La mies a la verdad es mucha,  mas los obreros pocos;  por tanto,  rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. 3  Id;  he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. 4  No llevéis bolsa,  ni alforja,  ni calzado;  y a nadie saludéis por el camino. 5  En cualquier casa donde entréis,  primeramente decid:  Paz sea a esta casa. 6  Y si hubiere allí algún hijo de paz,  vuestra paz reposará sobre él;  y si no,  se volverá a vosotros. 7  Y posad en aquella misma casa,  comiendo y bebiendo lo que os den;  porque el obrero es digno de su salario.  No os paséis de casa en casa. 8  En cualquier ciudad donde entréis,  y os reciban,  comed lo que os pongan delante; 9  y sanad a los enfermos que en ella haya,  y decidles:  Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.

 

Aplicación:

1.      Qué grande es la misericordia de Dios que da dones de sanidades para aliviar los dolores de sus hijos en esta era mientras se establezca el Reino en toda la tierra.

2.      La esperanza no está en una salud perfecta en nuestra vida sobre la tierra, pero si en un cuerpo resucitado en la vida que habrá de venir.

 

Milagros

Puede referirse a cualquier actividad en la que el gran poder de Dios es evidente.

 

Existe el don de obrar milagros

¿En qué consiste este don? Hay ocasiones en que surgen circunstancias y situaciones en que los creyentes necesitan una liberación milagrosa de alguna clase. Dios levanta a un creyente para que obre el milagro necesario ante una situación adversa. Ejemplo de este don vemos en Cristo calmando la tormenta; Pablo castigando a Elimas con la ceguera (Hechos 13.11); y al ser liberado de la mordida de una serpiente venenosa Hechos 28,5).

 

 Definición de milagros

Un milagro es la divina intervención en el curso regular del mundo, lo cual produce un hecho inusual pero intencionado que, de otro modo, no ocurriría. Los milagros no violan las leyes naturales de causa y efecto, simplemente tienen una causa que trasciende la naturaleza.

 

¿Son posibles los milagros?

El «Comentario al Nuevo Testamento» de Simón J. Kistemaker representa la idea de aquellos que aseguran que el don de milagros es un don transitorio. Y afirma: «que el don de hacer milagros era una de las marcas distintivas de un apóstol…,» que «Dios obró milagros solamente para confirmar el mensaje del evangelio» y, que «se debe hacer una distinción entre milagros de la naturaleza y aquellos que tienen que ver con el cuerpo humano… pareciera que a fines de la era apostólica los milagros en la naturaleza llegaron a su fin».

 

Al refutar esta posición Wayne Grudem en su «Teología Sistemática» afirma que el primer propósito de los milagros ciertamente es autenticar el mensaje del evangelio. Y si es así, entonces, debemos esperar milagros en la era de la predicación del evangelio. ¿Qué cosa es lo que confirman los milagros? ¿Las palabras de la Biblia o la predicación del Evangelio? Los milagros no estuvieron limitados a los que escribieron la Biblia o solamente a los apóstoles. Es claro que otros que no eran apóstoles también hicieron milagros, tales como Esteban (Hechos 6,8), Felipe (Hechos 8,6-7), cristianos en varias iglesias de Galacia (Gálatas 3,5). También los encontramos en 1ª Corintios 12,28 donde nos dice: «Y a unos puso Dios en la iglesia,  primeramente apóstoles,  luego profetas,  lo tercero maestros,  luego los que hacen milagros,  después los que sanan,  los que ayudan,  los que administran,  los que tienen don de lenguas.»

Pero también hay un segundo propósito de los milagros y es dar testimonio del hecho de que el reino de Dios ha venido y ha empezado a expandir sus resultados benéficos en la vida de las personas. Mateo 12,28: «Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios,  ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.» Un tercer propósito de los milagros es ayudar a los necesitados. Un cuarto propósito es eliminar obstáculos al ministerio de las personas. Y un quinto propósito es dar gloria a Dios.

 

La base del asunto es que, si Dios existe, los milagros son posibles. La base de este asunto es que Dios interviene. Que no ha abandonado la creación.

 

Notas importantes acerca de los milagros

Primero: Los milagros tienen cierto valor explicativo en el método científico. Hay algunos hechos que pueden explicarse fácilmente por las fuerzas naturales. Pero para otros se necesita una causa inteligente. Cuando ocurre un hecho intencionado, el método científico nos dice que no debemos buscar una causa natural sino una inteligente. Los milagros no se oponen a la ciencia, pero tratar de explicarlos mediante causas naturales es definitivamente anticientífico.

 

Segundo: La ciencia moderna ha eliminado los milagros. Entonces, en un intento de preservar el cristianismo del ataque de la ciencia moderna. Algunos han afirmado que los elementos sobrenaturales que encontramos en la historia cristiana son mitos organizados en torno al núcleo de verdad por el que debemos vivir. Y que se debe despojar al cristianismo de esos mitos. Esto se conoce en la doctrina cristiana como la desmitologización.  Este es un intento de reconciliar la fe con la ciencia.

 

Tercero: Para los cristianos no todos los hechos extraordinarios son definidos como milagros, sino los que contienen tres elementos básicos reflejados en las tres palabras con que la Biblia asocia los milagros: poder, señal y maravilla.

Un poder que venga de un Dios que trasciende. Maravillas que inspiran reverencia en aquellos que los perciben. Señal de que hay un Dios que interviene en este universo. Dado que Dios es bueno, los milagros, a nivel moral, solo producen y / o promueven el bien. Los milagros nunca ocurren para entretener, sino que tienen claro propósito de glorificar a Dios y dirigir a los seres humanos a él.

 

Cuarto: Todas las religiones incluso las que no son cristianas usan los milagros para avalar sus proclamas. Pablo no está diciendo en 2 Corintios 12,12 que el don de hacer milagros era una marca distintiva entre un verdadero apóstol y uno falso porque los falsos también hacen milagros, tampoco que esta era una marca distintiva entre un apóstol y otros cristianos. Al examinar en su contexto las marcas de un apóstol veremos que no es el asunto de si hace o no milagros. 

El cristianismo tiene confirmación milagrosa distinta con sus proclamas de verdad. De modo que si el milagro no está acompañado de la verdad no proviene de Dios. Hay que observar el mensaje y la vida del milagrero. El milagro en si mismo nada es.

 

Aplicación:

Primero: si Dios interviene podemos esperar milagros hoy. Podemos predicar el evangelio con la confianza de que Dios está respaldando su palabra, y hará todo lo posible para que ella cumpla con su propósito. Eliminando todos los obstáculos al avance de Reino de Dios en el mundo.

Segundo: Al examinar los propósitos de los milagros, está mal buscar poder milagroso para promover el poder o la fama de uno. Un ejemplo de esto es Simón el mago (Hechos 8,21-22).

Tercero: También está mal buscar milagros simplemente para diversión, como Herodes lo buscó (Lucas 23,8).

Cuarto: no hay nada inapropiado en buscar milagros con los propósitos apropiados para los cuales los da Dios: para confirmar la veracidad del evangelio, para ayudar a los necesitados, para eliminar estorbos en los ministerios de las personas y para dar gloria a Dios.

 

DONES COMUNICATIVOS

 

El don de Profecías

Existe el don de profecía. Este es el don de hablar bajo la inspiración del Espíritu de Dios. Incluye tanto la predicción como la proclamación.

No debe minimizarse este don a pesar del abuso que con él se comete. No cabe duda del hecho de que se ha abusado del mismo. Pero, el abuso de un don no elimina la realidad de que el Espíritu de Dios prepare y fortalezca a los creyentes para enfrentar sucesos presente y futuros en sus vidas por medio de él.

 

Los profetas y la iglesia

Dios toma a algunos para que ocasionalmente les sirvan como portavoz, sea para predecir o con más frecuencia para revelarle a la iglesia su voluntad. Pero el propósito es instruir y animar a los creyentes. Ahora bien, Pablo dice que las afirmaciones proféticas se deben someter al examen concienzudo de otros. Por lo que, los profetas no están por sobre la iglesia, sino que son miembros de su comunidad cristiana y están sujeto a ella. La congregación debe examinar las declaraciones proféticas a la luz de la Escritura. La Escritura es la norma para los profetas y la iglesia.

 

Los profetas cristianos no hablan con igual autoridad que las palabras de la Escritura

Hechos 21, 3-4 «Al avistar Chipre,  dejándola a mano izquierda,  navegamos a Siria,  y arribamos a Tiro,  porque el barco había de descargar allí. 4  Y hallados los discípulos,  nos quedamos allí siete días;  y ellos decían a Pablo por el Espíritu,  que no subiese a Jerusalén.»

Aquí encontramos una profecía dirigida a Pablo, pero Pablo la desobedeció. Lo que implica que no la recibió con igual autoridad que las Escrituras. Más tarde,

Hechos 21,10-12 «Y permaneciendo nosotros allí algunos días,  descendió de Judea un profeta llamado Agabo, 11  quien viniendo a vernos,  tomó el cinto de Pablo,  y atándose los pies y las manos,  dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto,  y le entregarán en manos de los gentiles. 12  Al oír esto,  le rogamos nosotros y los de aquel lugar,  que no subiese a Jerusalén.»

Agabo profetizó a Pablo lo que le iba a ocurrir en Jerusalén. Pero no le dio palabras de parte de Dios de que no fuera.

Un problema que encontramos en este asunto de las profecías es la interpretación propia que da el que recibe la visión o revelación del Espíritu. Algunos no se limitan a dar lo que reciben sino que erróneamente interpretan. Al hacerlo su profecía se convierte en una profecía fallida. El profeta debe comunicar solo lo que Dios le ha traído espontáneamente a la mente o por medio de visiones.

 

1ª Tesalonicenses 5,19-21 «19  No apaguéis al Espíritu. 20 No menospreciéis las profecías. 21  Examinadlo todo;  retened lo bueno.»

Pablo implica que las profecías contienen algunas cosas buenas y algunas que no lo son, y los anima a aferrarse a lo bueno.

 

1ª Corintios 14,29 «Asimismo,  los profetas hablen dos o tres,  y los demás juzguen.»

Aquí Pablo sugiere que deben escuchar atentamente y entresacar lo bueno de lo malo, o lo mejor de lo bueno, aceptando un poco y rechazando el resto. Esto es lo que implica «los demás juzguen». Pablo sugiere que nadie en la iglesia puede expresar verdaderas palabras de Dios, que no requieran el juicio de la congregación.

 

Pablo dice a Timoteo (2ª Timoteo 2,15) «Usa bien la palabra de verdad» y (2ª Timoteo 2,16) «Toda Escritura es útil para enseñar, para redargüir, para instruir en justicia». Pedro dice (2ª Pedro 1,19-20) presten atención a la Escritura que es «como una lámpara que brilla en un lugar oscuro». En ningún lugar leemos exhortaciones a escuchar a los profetas en sus iglesias o a obedecer a las palabras del Señor dadas por sus profetas. Lo que si dice la Escritura es que obedezcan a sus pastores que enseñan la Palabra de Dios.

 

La profecía hoy es imperfecta e impura porque nuestros propios pensamientos o ideas pueden mezclarse con el mensaje que recibimos. Por ello es incorrecto decir «Así dice el Señor», si alguien recibe algo y piensa que Dios se lo puso en la mente simplemente debe comunicarlo. Podría mejor decir «pienso que el Señor pone en mi mente esto…» o «me parece que el Señor nos muestra…». Si la palabra es del Señor, los corazones que escuchan sentirán que es de parte de Dios. Pero el asunto se juzgará no según los sentimientos sino según los principios bíblicos de la Escritura.

 

Conclusión y aplicación:

Primero: Debemos desear seriamente profetizar.

Pablo valora tanto este don que le dice a los corintios 1ª Corintios 14,1  Seguid el amor;  y procurad los dones espirituales,  pero sobre todo que profeticéis. 1ª Corintios 14,4  El que habla en lengua extraña,  a sí mismo se edifica;  pero el que profetiza,  edifica a la iglesia. 1ª Corintios 14,39  Así que,  hermanos,  procurad profetizar,  y no impidáis el hablar lenguas; Los creyentes que dicen creer todo lo que dice la Escritura deben creer y obedecer esto.

Segundo: Alentar y regular las profecías en la iglesia local. Se debe profetizar, pero estas deben ser evaluadas de acuerdo con las enseñanzas de la Escritura.

Tercero: La profecía es un don valioso. Pero la Escritura es la palabra más firme y fiel y en ella podemos encontrar guía para todas las situaciones que tenemos que enfrentar. En lugar de esperar que en cada culto de adoración lo notable sea alguna palabra profética, nuestra expectativa ha de ser que Dios nos hable a través de la Biblia. Allí tenemos un tesoro de infinito valor: las verdaderas palabras de Dios en un lenguaje en que podemos entender. En lugar de buscar frecuente orientación a través de la profecía, debemos hacer énfasis en la Escritura, pues ella da las orientaciones necesarias para nuestras vidas.

2ª Pedro 1,16-21  «Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas,  sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17  Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria,  le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía:  Este es mi Hijo amado,  en el cual tengo complacencia. 18  Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo,  cuando estábamos con él en el monte santo. 19  Tenemos también la palabra profética más segura,  a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro,  hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20  entendiendo primero esto,  que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,  sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.»

 

Discernimiento de espíritus

Distinguir entre espíritus es la capacidad especial de reconocer de qué clase de espíritu es una persona, la influencia del Espíritu Santo o de espíritus demoníacos en una persona.

 

Lenguas

La palabra glosa, traducida lengua se usa para indicar la lengua física de una persona y el lenguaje. Hablar en lenguas es orar o adorar en sílabas no comprendidas por el que habla.

 

Interpretación de lenguas

El don de interpretación de lenguas es el de informar a la iglesia el significado general de algo que se habla en lenguas.

 

Modificado el ( miércoles, 09 de marzo de 2011 )
 
< Anterior   Siguiente >
© 2014 Iglesia Evangélica el Plantío del Señor.
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.