Inicio arrow Estudios Bíblicos arrow Confesión de fe: 5. Sobre la Caída del Hombre
Menú principal
Inicio
Estudios Bíblicos
Sermones
Enlaces
Foro
Preguntas y Respuestas
Administración
Formulario de acceso





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Artículos relacionados
Encuestas
¿Beneficiaría al mensaje del reino el que los Evangélicos reciban los beneficios del concordato?
 
¿Quién está en línea?
Confesión de fe: 5. Sobre la Caída del Hombre PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Felipe Rincón Vásquez   
viernes, 25 de marzo de 2011

Sobre La Caída Del Hombre

 

1.   Dios creó al hombre recto y perfecto, pero este por su propia voluntad se sometió a si mismo al pecado, y por ende a la muerte y a la maldición. Pues transgredió el mandamiento de vida que había recibido al comer del fruto prohibido; y por el pecado se separo de Dios que era su vida verdadera, habiendo pervertido toda su naturaleza, por lo cual se hizo culpable de la muerte física y espiritual.

 

(Gn. 3.1-6; Ro. 5.12-21; Gn. 3.17-18; Jn. 8.7; Hch. 14.16)

 

2.   Dado que la prohibición con respecto al fruto prohibido fue dada a Adán como representante de la humanidad, él desobedeció no solamente por sí mismo, sino por su posteridad; de manera que toda la humanidad, descendiendo de Adán por generación ordinaria, pecó en él y cayo con él en su primera trasgresión Este pecado original se ha extendido a toda la raza humana siendo la raíz de toda clase de pecados. Y este pecado original no es del todo anulado, ni enteramente extirpado, ya que de ahí surge siempre el pecado, al igual que una fuente impura, si bien a los hijos de Dios no les es imputado para condenación, sino que les es perdonado por su gracia y misericordia

 

     (Gn. 2.16-17; Rom. 5.12,18,19; 1 Cor. 15.21,23; Rom. 7.18-19; Ef. 2.4- 5).

 

3.   El hombre no puede ser redimido sin el auxilio de la gracia. Para poder dar el paso que lo lleve del estado natural al del humano redimido es necesario que la gracia actúe en él, pero el debe aceptar la gracia; pues aunque por el pecado se hizo impío, perverso y corrupto, aun conserva pequeños restos de los dones que había recibido de Dios, los cuales son suficientes para privar al hombre de toda excusa.

 

(Ef. 2.8; Fil. 1.29; Jn. 6.44 / Jn. 1.12; Ro. 1.16; 10.13-17 / Mt. 7.21; Heb.12.14; 7.25; Ef. 5.15-17; Ro. 6.11-14)

Modificado el ( viernes, 25 de marzo de 2011 )
 
< Anterior   Siguiente >
© 2017 Iglesia Evangélica el Plantío del Señor.
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.