Inicio arrow Sermones arrow El Día de Reposo VI
Menú principal
Inicio
Estudios Bíblicos
Sermones
Enlaces
Foro
Preguntas y Respuestas
Administración
Formulario de acceso





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Artículos relacionados
Encuestas
¿Beneficiaría al mensaje del reino el que los Evangélicos reciban los beneficios del concordato?
 
¿Quién está en línea?
El Día de Reposo VI PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Felipe Rincón Vásquez   
sábado, 07 de enero de 2012

EL DIA DE REPOSO VI

Algunos textos del Canon Cristino que ameritan una explicación

 

Primero debemos decir que al principio del cristianismo los cristianos judíos tenían un problema que nosotros no tenemos hoy ¿Qué hacer con las ceremonias y leyes dietéticas del Canon Hebreo?

La iglesia nació el primer día de la semana y empezó a reunirse ese día. Algunos judíos observaban los dos días, el primero y el séptimo. Pero cuando la iglesia pasó a los gentiles, éstos recibieron el patrón de reunión dominical, el primer día de la semana el gentil se reunía con los creyentes y no tenían el problema de preguntarse que hacer con las ceremonias judías. El problema surgió cuando algunos judaizantes empezaron a querer que los gentiles guardaran las ceremonias judías.

La Escritura enseña que los ritos y ceremonias no tienen importancia pero la ley de Dios sí. Tanto Cristo como los apóstoles ratificaron la continuidad de la ley de Dios.

 

Algunos textos parecen indicar que el cuarto mandamiento ha sido abrogado (Romanos 14,5-6; Gálatas 4,10-11; Colosenses 2,16-17).

Aunque algunos ven que estos textos abrogan el cuarto mandamiento el contexto nos indica lo contrario. Un texto interpretado fuera de su contexto es un pretexto.

 

Romanos 6,14-15

«Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros;  pues no estáis bajo la ley,  sino bajo la gracia. ¿Qué,  pues?  ¿Pecaremos,  porque no estamos bajo la ley,  sino bajo la gracia?  En ninguna manera.»

 

Los antinomianos (los que viven sin ley) dicen: «ya ves lo que lee aquí, no estamos bajo la ley.»

Pero esa no es la enseñanza del texto. Veamos el contexto de este texto. Romanos 7:25 «Gracias doy a Dios,  por Jesucristo Señor nuestro.  Así que,  yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios,  mas con la carne a la ley del pecado», Romanos 8:2 «Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte»

¿A qué ley se refiere Romanos 6,14-15? A la ley del pecado. No estamos bajo la ley del pecado. La Biblia Latinoamericana traduce:«El pecado ya no los volverá a dominar, pues no están bajo la Ley, sino bajo la gracia». No estamos bajo la ley del pecado, sino bajo la gracia.

 

Romanos 10,4

«Porque el fin de la ley es Cristo,  para justicia a todo aquel que cree»

 

Los antinomianos interpretan este versículo diciendo que la Ley llegó a su fin con Cristo.

Pero esto no es lo que enseña este versículo. La palabra fin se puede entender como término, o como finalidad y propósito. Si la entendemos como término entonces estamos diciendo que la función de la Ley terminó, que la Ley llegó a su término, a su fin. Pero el contexto bíblico no nos enseña eso. El Salmo 19,7 nos dice: «La ley del Señor es perfecta,  que convierte el alma; y el Salmo 119,44 «Guardaré tu ley siempre, Para siempre y eternamente.».

 

Lo que dice Romanos 4 es que la finalidad de la Ley es Cristo. Juan 14:15  «Si me amáis,  guardad mis mandamientos». ¿Cuáles son los mandamientos? La finalidad, el propósito de la Ley es llevarnos a Cristo. 

 

Romanos 14,5-6

«Uno hace diferencia entre día y día;  otro juzga iguales todos los días.  Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. 6  El que hace caso del día,  lo hace para el Señor;  y el que no hace caso del día,  para el Señor no lo hace.  El que come,  para el Señor come,  porque da gracias a Dios;  y el que no come,  para el Señor no come,  y da gracias a Dios.»

 

Los antinomianos ven en este pasaje un apoyo para no guardar el día del Señor. Ellos no guardan el día del Señor, porque todos los días son iguales.

 

El contexto.

En el versículo 1 en adelante encontramos el contexto de lo que se dice en 5 y 6.  Muchos cristianos israelitas se sentían atados a la ley que practicaban anteriormente, tenían  debilidad. En Colosa se trata de falsos maestros que enseñaban que las fiestas debían ser guardadas para la salvación. Aquí es el caso es distinto, cristinos que por estar atados a la tradición tenían una conciencia escrupulosas. Eso lo convertían en débiles, eran debilidades que tenían que fortalecer. Por otra parte los más fuertes tenían una conciencia sin escrúpulos, ellos no guardaban las fiestas tradicionales y no se sentían afectados de conciencia. Los fuertes tenían razón, pero Pablo fue sensible al trasfondo de los hermanos judíos.

Este pasaje trata de asuntos ceremoniales no de la ley moral de Dios. La ley moral es una cosa y las ceremonias es otra.

En el capítulo anterior 13,8-9 Pablo dice que la ley moral está vigente y la cita. «8 No debáis a nadie nada,  sino el amaros unos a otros;  porque el que ama al prójimo,  ha cumplido la ley. 9 Porque: No adulterarás,  no matarás,  no hurtarás,  no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»

El cumplimiento de la ley es el amor. Yo se que amo a una persona porque no violo su en su perjuicio ninguno de los mandamientos. ¿Cómo se que amo a Dios? cuando cumplo su ley. 

 

Colosenses 2,13-14

«Y a vosotros,  estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,  os dio vida juntamente con él,  perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros,  que nos era contraria,  quitándola de en medio y clavándola en la cruz»

 

Los antinomianos dicen «Jesús clavó la Ley en la cruz», ¿pero qué es lo que dice este versículo? Lo que dice es que Jesús clavó la deuda y del registro de todos tus pecados. Jesús no clavó la Ley, sino que esto lo que dice es que nos libró de la culpa, porque ya nuestros pecados pasados no cuentan ya que somos una nueva criatura en él.

 

Colosenses 2,16-17

«Por tanto,  nadie os juzgue en comida o en bebida,  o en cuanto a días de fiesta,  luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir;  pero el cuerpo es de Cristo.»

 

El contexto.

Falsos maestros que mezclaban judaísmo con gnosticismo. Salvación por obras con un estilo de vida ascética. Entonces Pablo establece la superioridad de Cristo, capítulo 2, 1-4.8. « Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros,  y por los que están en Laodicea,  y por todos los que nunca han visto mi rostro; 2  para que sean consolados sus corazones,  unidos en amor,  hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento,  a fin de conocer el misterio de Dios el Padre,  y de Cristo, 3  en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. 4  Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas… 8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas,  según las tradiciones de los hombres,  conforme a los rudimentos del mundo,  y no según Cristo.»

 

La enseñanza de Cristo es suficiente, no se dejen llevar de los judaizantes, versículo 16 «Por tanto,  nadie os juzgue en comida o en bebida,  o en cuanto a días de fiesta,  luna nueva o días de reposo,».

Según 2º Crónicas 31,3 y Nehemías 10,32-33 «lunas, reposo, fiestas solemnes» son términos utilizado para referirse a las ceremonias judías.

Lo que Pablo dice es que los cristianos no tienen obligación de guardar esas fiestas incluyendo el sábado judío y todos otros días de sábados, no importa el día que cayera.

Los cristianos no tienen que guardar el sábado pero eso no tiene nada que ver con el cuarto mandamiento. Una cosa es echar a un lado ese conjunto de ceremonias y otra es la ley.

En los versículos 20 al 23, Pablo ataca el ascetismo. «20  Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo,  ¿por qué,  como si vivieseis en el mundo,  os sometéis a preceptos 21  tales como:  No manejes,  ni gustes,  ni aun toques 22  (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres),  cosas que todas se destruyen con el uso? 23  Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario,  en humildad y en duro trato del cuerpo;  pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.»

Pero en capítulo 3, 1. y 5 en adelante también nos ordena decir no a los impulsos que son contrarios a la ley moral.

3,1  «Si,  pues,  habéis resucitado con Cristo,  buscad las cosas de arriba,  donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación,  impureza,  pasiones desordenadas,  malos deseos y avaricia,  que es idolatría; 6  cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.»

 

Así que Pablo no está aquí hablando de la Ley, sino de un conjunto de ceremonias, preceptos y normas que prefiguraban lo que había de venir. Figuras de la obra de Cristo. Y de otros mandamientos y doctrinas de hombres, muchas veces normadas con buenas intenciones para ayudar al pueblo a guardar la ley.

 

Gálatas 3,13

«Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)»

 

Los antinomianos interpretan este pasaje diciendo que Cristo cumplió la Ley por todos al morir en la cruz.

 

El sentido de este pasaje es que Jesús tomó la maldición que implicaban nuestras desobediencias en la cruz. Pero no nos da el permiso de seguir desobedeciendo. Sobre nosotros pesaba la maldición de la ley porque no la guardamos, el tomó la maldición de nosotros y ahora somos salvos. La maldición viene por desobedecer la Ley. En Deuteronomio encontramos una lista de bendiciones que vienen como resultado de obedecer la Ley y una lista de maldiciones que vienen como resultado de desobedecerla.

Deuteronomio 28:15  Pero acontecerá,  si no oyeres la voz de Jehová tu Dios,  para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy,  que vendrán sobre ti todas estas maldiciones,  y te alcanzarán. 16  Maldito serás tú en la ciudad,  y maldito en el campo. 17  Maldita tu canasta,  y tu artesa de amasar. 18  Maldito el fruto de tu vientre,  el fruto de tu tierra,  la cría de tus vacas,  y los rebaños de tus ovejas. 19  Maldito serás en tu entrar,  y maldito en tu salir. 20  Y Jehová enviará contra ti la maldición,  quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres,  hasta que seas destruido,  y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. 21  Jehová traerá sobre ti mortandad,  hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 22  Jehová te herirá de tisis,  de fiebre,  de inflamación y de ardor,  con sequía,  con calamidad repentina y con añublo;  y te perseguirán hasta que perezcas…

 

Gálatas 4,8-11

«8  Ciertamente,  en otro tiempo,  no conociendo a Dios,  servíais a los que por naturaleza no son dioses; 9 mas ahora,  conociendo a Dios,  o más bien,  siendo conocidos por Dios,  ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos,  a los cuales os queréis volver a esclavizar? 10  Guardáis los días,  los meses,  los tiempos y los años. 11  Me temo de vosotros,  que haya trabajado en vano con vosotros.»

 

Los antinomianos dicen: «ya ven los gálatas estaban volviendo a la Ley y Pablo los reprende»

 

Pero ese no es el pensamiento de Pablo en cuanto a la Ley, en Hechos 23:6 «Entonces Pablo,  notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos,  alzó la voz en el concilio: Varones hermanos,  yo soy fariseo,  hijo de fariseo;  acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga.» y en Romanos 7:12  «De manera que la ley a la verdad es santa,  y el mandamiento santo,  justo y bueno.»

 

En Gálatas pablo no está hablando de que los Gálatas estaban regresando a la Ley, sino a los rudimentos de la ley, a las normas y preceptos ceremoniales que acompañaban por tradición a la Ley. Es eso lo que Pablo reprende, que se esclavicen con preceptos, ceremonias y ordenanzas por medio de las cuales los judíos expresaban su cumplimiento de la Ley.

 

 

Efesios 2,14-15

«Porque él es nuestra paz,  que de ambos pueblos hizo uno,  derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades,  la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas,  para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre,  haciendo la paz»

 

Los antinomianos al leer este pasaje dicen «Jesús el Cristo abolió la Ley»

Pero en Efesios 2,12 Pablo no contradice la Ley «En aquel tiempo estabais sin Cristo,  alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa,  sin esperanza y sin Dios en el mundo».

Lo que Cristo abolió fue la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, se trata de mandamientos extras a la Ley moral, ordenanzas puestas por los rabinos y maestros de Israel. Estas ordenanzas ya no tienen razón de ser. Tenemos el Espíritu de gracia que nos capacita y fortalece para poder guardar la Ley de Dios. Pablo no contradice la Ley. Se trata de las ordenanzas judaicas. Las fiestas y leyes ceremoniales propias de Israel que constituían una separación entre ellos como nación y los gentiles. Todo eso fue derribado por Cristo, ya no tenemos que someternos a esas expresiones cultuales y culturales, nacionales.

 

El decálogo es una ley.

Santiago que es Jacobo lo expresa correctamente en 2,10-11: «Porque cualquiera que guardare toda la ley,  pero ofendiere en un punto,  se hace culpable de todos. 11  Porque el que dijo: No cometerás adulterio,  también ha dicho: No matarás.  Ahora bien,  si no cometes adulterio,  pero matas,  ya te has hecho transgresor de la ley.»

Ni en Colosenses, ni en Romanos, ni en Gálatas, se está hablando del cuarto mandamiento sino de leyes ceremoniales.

 

Si la ley moral está vigente el cuarto lo está.

Si el cuarto mandamiento no está vigente, entonces no existe ningún día escogido para adoración y ninguna frecuencia para adorar. Pero Dios ha dejado una frecuencia.

Hebreos 10,25 «no dejando de congregarnos,  como algunos tienen por costumbre,» ¿Congregarnos cuándo? Para poder cumplir con este mandato debe hacer un día y una frecuencia. Todos los cristianos sabían que el día y frecuencia estaba ordenado por Dios. La iglesia era convocada a una asamblea como un todo ese día, después de seis días de trabajo.

 

Aplicación:

La libertad cristiana es el enfoque de muchos que no se quieren someter a la ley. Existe un mal entendimiento de la libertad cristiana. Somos libres en Cristo, esto es libre del pecado para que podamos libres y gozosamente andar en los caminos de Dios. ya no soy esclavo del mundo, ya no soy esclavo de las pasiones carnales. El pecado ha dejado de ser mi rey. Puedo disfrutar de la comunión con Dios en libertad.

 

Modificado el ( sábado, 07 de enero de 2012 )
 
< Anterior   Siguiente >
© 2017 Iglesia Evangélica el Plantío del Señor.
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.