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Génesis 11,10-32 La Preservación de la Simiente Prometida PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Felipe Rincón Vásquez   
domingo, 10 de agosto de 2014

LA PRESERVACION DE LA SIMIENTE PROMETIDA

Génesis 11,10-32

 Introducción:

Recuerde a Génesis 3,15

 I.                  Sem y sus descendientes

 

Génesis 11,10-26 “Estos son los descendientes de Sem: Era Sem de cien años cuando engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio. 11 Y vivió Sem después de engendrar a Arfaxad quinientos años, y engendró hijos e hijas. 12 Había vivido Arfaxad treinta y cinco años cuando engendró a Sala. 13 Y vivió Arfaxad cuatrocientos tres años después de haber engendrado a Sala, y engendró hijos e hijas. 14 Había vivido Sala treinta años cuando engendró a Heber. 15 Y vivió Sala después de engendrar a Heber cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas. 16 Había vivido Heber treinta y cuatro años cuando engendró a Peleg. 17 Y vivió Heber después de engendrar a Peleg cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. 18 Había vivido Peleg treinta años cuando engendró a Reú. 19 Y vivió Peleg doscientos nueve años después de engendrar a Reú, y engendró hijos e hijas. 20 Había vivido Reú treinta y dos años cuando engendró a Serug. 21 Y vivió Reú después de engendrar a Serug doscientos siete años, y engendró hijos e hijas. 22 Había vivido Serug treinta años cuando engendró a Nacor. 23 Y después de engendrar a Nacor, vivió Serug doscientos años, y engendró hijos e hijas. 24 Había vivido Nacor veintinueve años cuando engendró a Taré. 25 Y vivió Nacor después de engendrar a Taré ciento diecinueve años, y engendró hijos e hijas. 26 Y había vivido Taré setenta años cuando engendró a Abram, a Nacor y a Harán.”

 

1.       Este pasaje nos muestra que un hijo en particular de Noé, Sem, fue escogido para darle continuidad a la simiente prometida.

2.      Las genealogías de la Biblia enumeran descendencia y no necesariamente hijos.

Un ejemplo de lo anterior lo vemos en Lucas 3,35-36 donde leemos: “hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala, hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec”

Si comparamos esta cita con el versículo 13 de Génesis 11, veremos que no se menciona a Cainan. Pero, Arfaxad engendro a Cainan, y Cainan engendro a Salas.

3.      Otro asunto que debemos tener pendiente es que en ocasiones, se mencionan primero al hijo o antepasado más importante, no necesariamente al hijo que nació primero.  

Esto sucede al mencionar los hijos de Noé: Sem, Cam, y Jafet. Pero Jafet fue realmente el primer hijo de Noé, aunque Sem se menciona primero porque fue el hijo más importante, quien da continuidad a la línea de la Simiente prometida.

Por esto, también se duda que Abraham haya sido el hijo mayor de Tare, porque, en tal caso, los años que se le asignan a Tare no concuerdan.   

   

II.               Tare tuvo tres hijos

 

Génesis 11,27 “Estos son los descendientes de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán…”

 Tare era de la descendencia prometida, él y sus descendientes, debían haber llevado una vida piadosa. Debían haber seguido a Dios y debían haber sido testimonios ante el mundo impío. Pero muchos llevaron una vida secular y carnal, buscando los placeres y posesiones de la tierra. Y otros, se volvieron idolatras, obedeciendo y adorando a los dioses de la imaginación del ser humano.

 

III.           La vida de Harán

 

Génesis 11,27-28 “…y a Harán, y Harán engendró a Lot. Pero Harán murió antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos.”

 

Harán era el padre de Lot, el sobrino de Abram que se fue con él a la tierra de Canaán.  Lot creía y confiaba en Dios. Pero, llevo una vida carnal y egoísta.

Los padres de Tare adoraban ídolos.

Tare adoraba ídolos.

Los tres hijos de Tare también adoraban ídolos.

Si Lot llevó una vida carnal y mundana, era porque sus padres adoraban ídolos, y porque su padre Harán también llevó una vida mundana.

 

Aplicación:

Un padre puede influir de un modo maligno sobre sus hijos, pero también puede influir de una buena manera. Dios manda a todos los padres a darles un ejemplo piadoso a sus hijos.

Deuteronomio 6,6-7 “Estas palabras que te ordeno hoy, han de permanecer sobre tu corazón, y las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, andando por el camino, al acostarte y al levantarte.”

 

IV.            La vida de Nacor

 

Génesis 11,29 “Y Abram y Nacor tomaron para sí mujeres. El nombre de la mujer de Abram era Saray, y el nombre de la mujer de Nacor era Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.”

 1.       Nacor no persiguió la promesa de Dios, tampoco la simiente prometida, ni la tierra prometida.

Cuando el llamado de Dios vino a Abram, para que sacara a su familia de la idolatría de Ur y viajara a la Tierra prometida de Canaán, Nacor se rehusó. El versiculo 31 dice que Nacor no viajo con Abram y Tare. Nacor decidió quedarse en Ur de los caldeos. El escogió los dioses de esta tierra y sus placeres. Él se rehusó a creer y perseguir la promesa de Dios.

 Enseñanza y aplicación:

Nacor representa una advertencia para nosotros: (1) no debemos rechazar a Simiente. El Senor Jesucristo. Rechazarlo significa que nos perderemos por completo la salvación eterna. Juan 1,11-12 “A lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron, pero a todos los que lo recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”; (2) no debemos rechazar la tierra prometida de Dios. Canaán, no es la tierra prometida, es solo un símbolo o tipo de la Tierra prometida, que nos he prometida a todos.

Mat 5,5  “Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.”

Mateo 6,10 “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, también en la tierra.”

Apo 21:1  Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar no existía más.

Apocalipsis 21,2-8 “Y vi que descendía del cielo, de Dios, la ciudad santa: Una nueva Jerusalén, dispuesta como una esposa ataviada para su esposo. 3 Y oí una gran voz procedente del trono, que decía: He aquí el Tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos, y ellos serán pueblos suyos, y Dios mismo estará con ellos. 4 Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no existirá la muerte, ni habrá ya llanto, ni clamor, ni dolor. Las primeras cosas pasaron. 5 Y el que está sentado en el trono dijo: He aquí que hago nuevas todas las cosas, y dijo: Escribe: Estas palabras son fieles y verdaderas. 6 Y me dijo: Hecho está. Yo, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 7 El que venza heredará estas cosas, y le seré por Dios, y él me será por hijo. 8 Pero los cobardes e incrédulos, y abominables y homicidas, y fornicarios y hechiceros, e idólatras y todos los mentirosos, tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

 

V.                La vida de Abraham

 Génesis 11,29-32 “Y Abram y Nacor tomaron para sí mujeres. El nombre de la mujer de Abram era Saray, y el nombre de la mujer de Nacor era Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca. 30 Y Saray era estéril, no tenía hijos. 31 Y tomó Taré a Abram su hijo, a Lot su nieto, hijo de Harán, y a Saray su nuera, mujer de su hijo Abram, y salieron de Ur de los caldeos para ir al país de Canaán. Pero llegaron hasta Harán y habitaron allí. 32 Y fueron los días de Taré doscientos cinco años, y murió Taré en Harán.”

 

1.       Nacor se casó y engendró hijos, pero no persiguió la promesa de Dios. en cambio Abram se casó, no engendró hijos, pero siguió la promesa de Dios. él no tenía hijos, aun así creyó que Dios le daría un hijo y a través de ese hijo vendría la Simiente prometida que bendeciría a todas las naciones de la tierra.

2.      Abram estabas en Ur de los caldeos cuando Dios le dio por primera vez la promesa de la Tierra prometida.

Génesis 12,1-2 “Ahora bien, YHVH había dicho a Abram: Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.”

Hechos 7,2-4 “…El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que viviera en Harán, y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y vé a la tierra que Yo te muestre. Saliendo entonces de la tierra de los caldeos, habitó en Harán; y de allí, luego de morir su padre, lo trasladó a esta tierra en la que vosotros vivís ahora.”

 La promesa de Dios a Abram, incluía tanto la simiente como la tierra prometida.

Nehemías 9,7-8 “Oh YHVH, Tú eres el Dios que escogiste a Abram, a quien sacaste de Ur de los caldeos y le pusiste por nombre Abraham, y hallaste que su corazón te era fiel, y concertaste un pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, y del ferezeo, y del jebuseo y del gergeseo, para darla a su simiente cumpliendo tu palabra, porque Tú eres justo.”

3.      El pasaje de Génesis 11,31, dice que Tare ha llevado a su familia a Canaán, la Tierra prometida. A Tare se le nombra primero, porque él era el padre, pero sabemos que Dios había llamado a Abram a salir de Ur y viajar a la Tierra prometida. Lo que estaba sucediendo, era que Abram estaba viajando a la Tierra prometida, y tomó a su padre, esposa y su sobrino Lot con él. Estamos seguro de que también alentó a su hermano Nacor a que viajara con él.

Abram y la familia salieron de Ur de los caldeos y viajaron, porque Dios los había confrontado, les había exigido que se arrepintieran, y les había dado dos grandes promesas: la tierra y la simiente.

 

Aplicación:     

Todo el mundo debe hacer exactamente lo que hizo Abram: comenzar el viaje a una gran vida, buscando dos cosas fundamentales: la simiente prometida, que es el Señor Jesucristo; y buscar la tierra prometida.

Lucas 11,10 “Porque todo el que pide, recibe, y el que busca, halla, y al que llama a la puerta, se le abre.

Apocalipsis 3,20 “¡He aquí Yo estoy a la puerta dando aldabonazos! Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo.”

 Conclusión:

Hemos visto la preservación de la simiente prometida y el principio de una gran vida, la vida de Abram. Y hemos finalizado haciéndote un llamado a seguir el camino de Abram. No hagas como Haran y Nacor, que siendo de la línea de Sem, no creyeron, ni siguieron la promesa de Dios.

 

 

Modificado el ( domingo, 10 de agosto de 2014 )
 
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