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Génesis 11,1-9 El Propósito de fundar una Ciudad Secular y la Falsa Adoración.
Escrito por Felipe Rincón Vásquez   
domingo, 10 de agosto de 2014

EL PROPOSITO HUMANO:

FUNDAR LA CIUDAD SECULAR Y LA FALSA ADORACION

 

Génesis 11,1-9

Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.

2  Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.

3  Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.

4  Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.

5  Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.

6  Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

7  Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.

8  Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

9  Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió[a] Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.

 

I.                  La raza humana estaba unida en un mismo propósito.

Génesis 11,1-2 “Entonces toda la tierra era de una sola lengua y de unas mismas palabras. 2 Y en su deambular hacia el oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se establecieron allí.”

 Análisis del texto, para ver, qué es, lo que realmente nos dice.

¿Por qué razón tenemos una repetición innecesaria en algunas traducciones? Se supone que si tenían una sola lengua, debían tener unas mismas palabras. Por eso, ciertas versiones suprimen la repetición. 

“En aquel tiempo todo el mundo hablaba el mismo idioma.” (DHH)

“En ese entonces se hablaba un solo idioma en toda la tierra.” (NVI)

 Sin embargo, aunque estas últimas son mejores traducciones, lo logran suprimiendo la traducción de cierta palabra del original, y no dando un mejor sentido a dicha palabra. Si estudiamos un poco más profundo, podemos descubrir, que el texto dice: “entonces todo el mundo tenía un solo idioma y un mismo propósito.” El énfasis aquí, es que tenían el mismo propósito en mente y la misma lengua, para comunicar ese propósito.

El libro titulado “Vocabulario para estudiantes de Hebreo Bíblico y Arameo” de Larry Michel, traduce la palabra “dabar” = palabra, cosa, asunto.

 La palabra debarim, plural de dabar, tiene en Nehemías 8,4 el significado de “propósito, fin u ocasión”  

(BJ) traduce “El escriba Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera levantado para esta ocasión”

(BT) traduce “El escriba Esdras estaba sobre un estrado de madera, que habían hecho para el acontecimiento”

(VM) traduce “El maestro Esdras estaba de pie sobre una tribuna de madera construida para ese fin”

(N-C) traduce “Estaba Esdras el escriba sobre un estrado de madera que se alzó con esta ocasión”

Como se puede ver ninguno traduce debarin (que es el plural de dabar) aquí por palabra, como si se hace en Génesis 11,1.

La traducción correcta y que conviene al texto en Génesis 11,1 es: “Tenía entonces toda la tierra la misma lengua, y los mismos fines (o propósitos). 

Eso es lo que nos está diciendo el autor.

 El texto dice más, se trata de que por tener una misma lengua y un mismo propósito, con lo que podían comunicarses y trabajar juntos, aprender juntos y ayudarse unos a otros; esto les permitió progresar como sociedad; y decidieron trasladarse en grupo a un lugar donde podían llevar a cabo su plan.  

 II.               El propósito que tenía la raza humana.

Génesis 11,3-4 “Entonces dijo cada cual a su prójimo: ¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y cozámoslos al fuego. Y el ladrillo les fue por piedra y el asfalto por argamasa. Y dijeron: ¡Vamos! Construyámo-nos una ciudad y una torre con una representación de los cielos. Y hagámonos un nombre, no sea que seamos esparcidos por la faz de toda la tierra.”

 La raza humana, con Nimrod y sus consejeros, se dieron cuenta de que necesitaban  hacer algo, para mantener unidas a las personas y al imperio. Por eso, los exhortaron a construir una gran ciudad y un gran centro religioso, en forma de una gigantesca torre. La ciudad y el centro religioso serian la capital del gran imperio y religión, que Ninrod se dispuso a edificar por todo el mundo.

 1.       El pueblo tenía un propósito secular de edificar la ciudad y la torre religiosa, con el objetivo de conseguir fama, hacerse de un nombre.

Su intención era edificar un monumento a su nombre, para engrandecer su poder y orgullo, su propio ego. Ellos querían vanagloriarse de sus capacidades y poder, y querían que la generación siguiente se vanagloriara de ellos, en la medida en que el imperio creciera a través de los siglos.

2.      El pueblo tenía un propósito mundano al edificar la ciudad y la gran torre.

Su objetivo era obtener seguridad, protegerse a sí mismos, pero sin Dios. Se quería mantener a un pueblo unificado, todo el mundo en el mismo imperio, bajo el mismo dominio, un mismo estado, un mismo gobierno.

El error de esta gente está en dejar a Dios fuera de su búsqueda de seguridad. Seguridad a partir de un fundamento humanista y mundano.

 Aprendamos:

Dios es el fundamento sobre el que se debe edificar toda la seguridad y unidad. El ser humano no podrá nunca estar perfectamente seguro y unificado, hasta que base su seguridad en Dios. Ese fue el error trágico de la raza humana primitiva. Buscaron la seguridad y la unidad a partir de fundamentos humanos, no a partir de Dios.

3.      El pueblo tenía un propósito religioso al edificar la ciudad y la gran torre.

Querían construir una religión mundial y hacer de Babilonia el centro de esa religión. Querían ser el centro religioso del mundo a través de los siglos. La torre era lo que se denomina en el Oriente Medio una torre-templo, un zigurat. Las grandes torres-templos o zigurats se edificaban como escaleras al cielo. Era como un símbolo de que las personas estaban construyendo un medio para acercarse a Dios. Se creyeron capaces de alcanzar a Dios por sus propias obras y sus propios esfuerzos.

Sus palabras fueron “vamos, edifiquemos una ciudad y una torre, cuya cúspide (tenga inscrito) el cielo…”

La cuestión es que esa gente de Génesis 11, que había sido ensenada o instruida por “espíritus malignos” satánicamente dirigidos, había logrado obtener informaciones relativas al plan provisional divino. Esta gente auxiliada en forma  en forma sobrenatural, habían hecho a un lado el velo que ocultaba los métodos administrativos celestiales y de este modo, y de este modo, iban a edificar la torre para grabar en ella los resultados del conocimiento adquiridos, conocimiento que preservado de este modo estaría permanentemente a disposición para las generaciones futuras.

El autor James Montgomery es de la idea, que la gran torre tenía una representación de los cielos (un Zodiaco) sobre ella. La astrología se originó en Babilonia, quienes también reciben el nombre de los caldeos. Ellos desarrollaron el zodiaco dividiendo el cielo en secciones y dándole significados a cada una sobre la base de las estrellas que allí se encuentran. Luego, la astrología paso al imperio del antiguo Egipto donde se mezcló con el animismo y politeísmo nativos del Nilo. Las pirámides se construyeron con ciertas relaciones matemáticas con las estrellas. La esfinge tiene significación astrológica. Tiene la cabeza de una mujer que simboliza Virgo, la virgen; y el cuerpo de un león que simboliza a Leo. Virgo es el primer signo del zodiaco, Leo el último, por lo tanto, la esfinge es el punto de encuentro del zodiaco, lo que indica que los sacerdotes egipcios creyeron que el punto de partida de la tierra, guardaba relación con el zodiaco que había en Egipto, a las orillas del Nilo. Y después la astrología entro a la vida religiosa de Roma. 

 

III.           La intervención de Dios para frenar el propósito impío de la raza humana.

Génesis 11, 5-9 “Pero YHVH descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los humanos. Y dijo YHVH: He aquí que son un pueblo, y todos ellos tienen la misma lengua, y este es sólo el principio de su obra, y nada les hará desistir de lo que traman hacer. ¡Vamos!, descendamos ya y confundamos allí su lengua para que nadie entienda el lenguaje de su compañero. Y los dispersó YHVH de allí por toda la superficie de la tierra, y desistieron de construir la ciudad. Por eso llamó su nombre Babilonia, porque allí confundió YHVH la lengua de toda la tierra, y desde allí los esparció YHVH por la superficie de toda la tierra.

El autor o autores bíblicos no presentan una narrativa ordenada de los hechos, más bien los presentan de manera desordenadas, tomando de aquí y de allí, según sus propósitos. La construcción de la gran ciudad y la torre ocurrió durante los días de Peleg y de Nimrod.  En Génesis 10,25 nos dice que la tierra fue dividida en los días de Peleg. Y en Génesis 10,8-12 nos dice que Nimrod se dispuso a construir Babilonia, el imperio secular. Es decir, que lo narrado en el capítulo 10 ocurrió en el evento que se narra en el capítulo 11. 

 ¿Cómo los esparció? Eso está narrado en el capítulo 10,25

(BT) A Heber le nacieron dos hijos: El nombre del primero fue Peleg, porque en sus días se dividió la tierra…

(NVI) Éber tuvo dos hijos: el primero se llamó Péleg, [5] porque en su tiempo se dividió la tierra; su hermano se llamó Joctán.

(LBLA) Y a Heber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra, y el nombre de su hermano, Joctán.

 

La palabra Peleg, significa división, pero es división mediante el recurso de ejercer presión o fuerza sobre el objeto a ser dividido. Para repartir o distribuir se utilizan otros verbos en hebreo. Es decir, se trata de divisiones o hendiduras en la tierra.

Teniendo presente que en Génesis 1,9 leemos que originalmente toda la tierra sobre la superficie del globo estaba en un mismo lugar, lo que los versículos de Génesis 11 nos dicen es que Dios separó a los humanos.  Quizás un terremoto dividió la tierra, y la humanidad quedó separada, distribuida sobre la superficie de la tierra.

Todos sabemos que la lengua no es fija, sino que nace, se desarrolla y muere. De modo, que, esa humanidad separada, en poco tiempo estaban hablando diferentes lenguajes. Bien pudo ser así que Dios confundió sus lenguas. La lingüística a demostrado que todas las lenguas de Europa se desarrollaron a partir de un idioma común, conocido como Indoeuropeo. 

 

Modificado el ( domingo, 10 de agosto de 2014 )
 
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