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Doctrinas Básicas

INTRODUCION

Desde hace muchos años la Iglesia Cristiana ha visto la necesidad de presentar en forma sencilla las doctrinas fundamentales del cristianismo, de manera que, pueda ser fácil de asimilar por los nuevos creyentes de se están sometiendo a un previo estudio para el Bautismo. A este esfuerzo corresponde el "Catecismo de Heidelberg" que fue compuesto en el 1563 a petición de Federico III, Príncipe de Alemania y redactado por catedráticos de la Universidad de Heidelberg; y "El Catecismo Menor de Westminster" publicado en 1648, usado ampliamente en el mundo de habla inglesa.

Jamás puede un solo cristiano, ni la iglesia de una época,  tener la esperanza de lograr asimilar y reproducir adecuadamente el contenido completo de la revelación divina, por lo que es la vez  deber y privilegio de la Iglesia de nuestro día entrar a la herencia de los años que se fueron y continuar la construcción sobre el fundamento que fue puesto.

Aunque utilizaremos en mayor medida el catecismo de Westminster para el formato y fondo de nuestra presentación doctrinal, nos hemos alejados bastante en algunos puntos doctrinales que no responden a declaraciones importantes para nuestra iglesia o que hemos concluidos de manera diferente al aplicar la exégesis bíblica correspondiente. No hemos abandonado la herencia histórica de la Iglesia, pero tampoco nos limitamos a recibir el dogma, sin aplicar la luz recibida mediante la interpretación de los líderes de hoy. Estamos construyendo sobre el mismo fundamento que es Cristo y los Apóstoles, pero cada uno fíjese como construye.

 
  1. ¿Cuál es el fin principal del hombre?

 

El fin principal del hombre es glorificar a Dios, y gozar de Él para siempre.

 

1 Corintios 10.31.  Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. Romanos 11.36. Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. Salmos 73.25-28. ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.

 

  1. ¿Qué regla ha dado Dios para enseñarnos como podemos glorificarle y gozar de Él?

 

La Palabra de Dios, contenida en las Escritas del Antiguo y Nuevo Testamento, es la única regla que dado Dios para enseñarnos como podemos glorificarle y gozar de Él.    

 

2 Timoteo 3.15-16. y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, Efesios 2.20. edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, Gálatas 1.8-9. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.

 

  1. ¿Son las Escrituras confiables en todo lo que afirman?

 

Las Escrituras tanto del Antiguo como el Nuevo Testamento, siendo inspiradas por Dios, son inerrantes en todas sus partes y por tanto, confiables en todo lo que afirman con respecto doctrina, ética, práctica religiosa o cualquier otro tema que el ser humano necesite para salvación.

 

2 Timoteo 3.16. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 1 Tesalonicenses 2.13. Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. Juan 10.35. Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada)

 

 

 

  1. ¿Qué enseñan las Escrituras principalmente?

 

Las Escrituras enseñan principalmente lo que el hombre debe creer respecto a Dios, y el deber que Dios requiere del hombre.

 

2 Timoteo 1.13. Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. 2 Timoteo 3:16. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,  Miqueas 6:8. Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

 

  1. ¿Qué es Dios?

 

Dios es un Espíritu, infinito, eterno e inmutable en su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, bondad y verdad.

 

Juan 4.24. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Job 11.7-9. ¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás? Su dimensión es más extensa que la tierra, Y más ancha que el mar. Salmos 90.2. Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Santiago 1.17. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. Éxodo 3.14. Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. Salmos 147.5. Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito. Job 42.2. Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. Apocalipsis 4.8. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. Apocalipsis 15:4. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. Éxodo 34.6-7. Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación. Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró.

 

  1. ¿Hay mas de un Dios?

 

No hay sino uno solo, el Dios vivo y verdadero.

 

Deuteronomio 6.4. Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Jeremías 10.10. Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación. Deuteronomio 4:39. Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. Isaías 43:10-11. Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. Isaías 44:6. Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. Mateo 28:18. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Juan 14:9.  Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?. Apocalipsis 1:8. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

 

  1. ¿De que modo se ha manifestado Dios al mundo?

 

La divinidad se ha manifestado en tres modos de ser, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 

Mateo 28.19. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 2 Corintios 13.14. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén. Juan 10.30. Yo y el Padre uno somos. Hechos 5.3-4. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

 

  1. ¿Qué son los decretos de Dios?

 

Los decretos de Dios son su propósito eterno según el consejo de su voluntad por el cual para su propia gloria ha ordenado el mundo.

 

Daniel 4.35. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? Romanos 11.36. Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. Efesios 1.4, 11-12. según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.

 

  1. ¿Cómo ejecuta Dios sus Decretos?

 

En la obra de creación y providencia.

 

Apocalipsis 4.11.  Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Efesios 1.11. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,

 

  1. ¿Qué es la obra de la creación?

 

La obra de creación consiste en que Dios hizo todas las cosas de la nada, por la palabra de su poder, en espacio de seis días, y todas muy buenas.

 

Génesis 1.1. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Colosenses 1.16  Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Hebreos 11.3. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Éxodo 20.11. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. Génesis 1.31. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

 

  1. ¿Cómo creo Dios al hombre?

 

Dios creo al ser humano varón y hembra, según su propia imagen, en conocimiento, justicia y santidad, con dominio sobre las criaturas.

 

Génesis 1.27; 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Colosenses 3.10; y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, Eclesiastés 7.29; He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones. Efesios 4.24; y vestios del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Génesis 1.26-28. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

 

  1. ¿Qué son las obras de la providencia de Dios?

 

Son aquellas con las que Dios sostiene y gobierna todo lo creado, a fin de que todo acontecimiento, así como todo ser, estén enteramente subordinados a Él, y se cumplan sus buenos propósitos.

Hebreos 1.13; Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? Colosenses 1.17; Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; Salmos 103.19;  Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos. Mateo 10.29-31  ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

 

  1. ¿Ha sido predeterminado o fijado de antemano, por Dios, todos los hechos o sucesos?

 

No debemos atribuir las anomalías al destino o determinismo, son simplemente efectos del tiempo y la ocasión. Debemos distinguir entre providencia general de Dios para el mundo y su providencia particular para la vida del hombre.

 

Eclesiastés 9.11; Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. Lucas 13.34; ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste!

 

  1. ¿Cuál fue el estado en el que Dios creo al hombre?

 

Dios creo al hombre en un estado de felicidad y libre de pecado, en el cual le confió el cuidado del huerto de Edén y le prohibió comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, bajo amenaza de muerte.

 

Génesis 1.31; Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto. Génesis 2. 7-9, 15-17; Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Eclesiastés 7.29  He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

 

 

 

  1. ¿Permanecieron nuestros primeros padres en el estado en que fueron creados?

 

Nuestros primeros padres dejados a su libre voluntad, cayeron del estado en que fueron creados, pecando contra Dios.

 

Génesis 3.6-8, 13,17; Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.  Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Eclesiastés 7.29  He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

 

  1. ¿Qué es el pecado?

 

Pecado es cualquier falta de conformidad a la Ley de Dios, o la trasgresión de la misma.

 

1 Juan 3.4; Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

 

  1. ¿Cuál fue el pecado por el que nuestros padres cayeron del estado en que fueron creados?

 

El pecado por el que nuestros padres cayeron del estado en que fueron creados fue el de comer del fruto prohibido.

 

Génesis 3.6, 9-13; Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

 

 

 

 

  1. ¿Cayo la humanidad en la primera transgresión de Adán?

 

Dado que la prohibición con respecto al fruto prohibido fue dada a Adán padre de toda la humanidad, él desobedeció no solamente por si mismo sino por su posteridad, de manera que toda la humanidad descendiendo de Adán por generación ordinaria, pecó en él, y cayó con él en su primera transgresión.

 

Génesis 2.16-17;  Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Romanos 5.12, 18-19;  Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Así que, como por la trasgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 1 Corintios 15.21-22  Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

 

  1. ¿A que estado condujo la caída de la humanidad?

 

La caída condujo a la humanidad a un estado de pecado y miseria.

 

Romanos 5.12; Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Génesis 3. 16-19; A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

 

  1. ¿En que consiste la pecaminosidad del estado en que cayo el hombre?

 

La pecaminosidad consiste en la carencia de justicia original y la corrupción de toda su naturaleza, que comúnmente se llama Pecado Original, junto con todas las transgresiones actuales que proceden de él.

 

Romanos 5.12; Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Eclesiastés 7.29  He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones. Romanos 3.10; Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; Efesios 2.1-3; Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Salmos 51.5; He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. Santiago 1.14-15; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Mateo 15. 19-20; Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.

 

  1. ¿En que consiste la miseria del estado en que cayo el hombre?

 

Consiste en que toda la humanidad perdió con su caída la comunión con Dios, esta bajo su ira y maldición y expuesta a todas las miserias en esta vida, la muerte misma y a los sufrimientos del castigo eterno.

 

Génesis 3.8, 10,24; Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. Efesios 2.2-3; en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Lamentaciones 3.39; ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Romanos 6.23;  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Mateo 25.41-46; Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

 

 

 

  1. ¿Dejo Dios perecer a toda la humanidad en su estado de pecado y miseria?

 

Dios en su misericordia estableció un modo de salvación para librar a la humanidad del pecado y de la miseria y llevarla al estado de salvación, por medio de un redentor.

 

Juan 3.16; Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 1.11-12;  A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Romanos 3.11-22; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos. Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, Gálatas 3.21-22;  ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

 

  1. ¿Quién es el Redentor del mundo?

 

El único Redentor es el Señor Jesucristo, que se hizo hombre y se dio a sí mismo en rescate por todos, por lo que puede salvar a los que por él se acercan a Dios.

 

1 Timoteo 2.5-6; Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. Juan 1.14; Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Gálatas 4.4; Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, Romanos 9.5; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. Lucas 1.35  Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Colosenses 2.9  Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, Hebreos 7.24-25  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

 

  1. ¿Cómo Cristo se hizo hombre?

 

Cristo se hizo hombre tomando para sí un cuerpo verdadero y un alma racional, siendo concebido por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Maria, y nació de ella pero sin pecado.

 

Hebreos 2.14  Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, Mateo 26.38  Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Lucas 1.27,31,35,42  a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. Gálatas 4.4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, Hebreos 4.15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Hebreos 7:26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos.

 

  1. ¿Qué oficio realiza Cristo como Redentor?

 

Cristo, como redentor, realiza los oficios de Profeta, de Sacerdote y de Rey, tanto en su estado de humillación como de exaltación.

 

Hechos 3.21-22  a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; Hebreos 5.5-7 Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec. Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Hebreos 7:25  por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Salmos 2.6  Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte. Isaías 9.67 Cada uno hurtará a la mano derecha, y tendrá hambre, y comerá a la izquierda, y no se saciará; cada cual comerá la carne de su brazo; Mateo 21.5  Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga.

 

 

  1. ¿Cómo realiza Cristo el oficio de Profeta?

 

Revelando a su pueblo, por su Palabra y Espíritu, la voluntad de Dios para su salvación.

 

Juan 1.18  A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. 1 Pedro 1.10-12  Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. Juan 20.31  Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. Juan 14.26  Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

 

  1. ¿Cómo realiza Cristo el oficio de Sacerdote?

 

Al ofrecerse una sola vez como sacrificio por los pecados de su pueblo para proveer vida eterna y reconciliarnos con Dios y al hacer continua intercesión por ellos.

 

Hebreos 9.14,28  ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.  Hebreos 2:17  Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Hebreos 7:24-25 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Romanos  5.10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

 

  1. ¿Cómo realiza Cristo el oficio de Rey?

 

Llamando a su iglesia del mundo para ser un pueblo para sí mismo gobernándolos y defendiéndolos; sometiendo, salvando preservando y bendiciéndoles; y refrenando, venciendo y tomando venganza de todos sus enemigos.

 

Hechos 15.14-16  Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, Mateo 16.18  Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 1 Pedro 2.9-10 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Efesios 1.22  y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, Efesios 4:11-12 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, Isaías 33.22 Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará. Isaías 32.1-2 He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa. Salmo 110.2-3  Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud. Hechos 5.31  A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Isaías 63.9  En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad. Apocalipsis 2.19 y 22.12 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.1 Corintios 15.25  Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 2 Tesalonicenses 1.8-9  en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.

 

  1. ¿En que consistió la humillación de Cristo?

 

En haber nacido, y esto en humilde condición, sujeto a la ley, sufriendo las miserias de esta vida, la ira de Dios, y la muerte de la cruz, en haber sido sepultado y haber permanecido bajo el dominio de la muerte por algún tiempo.

 

Lucas 2.7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.Gálatas 4.4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, Hebreos 12.2-3 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Isaías 53.2-3 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Lucas 22.44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. Mateo 27.46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Filipenses 2.8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 1 Corintios 15.3-4 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; Hechos 2. 24-27,31 al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

 

  1. ¿En que consistió la exaltación de Cristo?

 

En su resurrección de los muertos al tercer día, en su ascensión al cielo, en estar sentado a la diestra de Dios Padre, y en su venida a juzgar al mundo en el día final.

 

1 Corintios 15.4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; Marcos 16.19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Hechos 1.9-11 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Hechos 17.31  por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. Efesios 1.20-21 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero.

 

  1. ¿Cómo somos hechos participes de la redención lograda por Cristo?

 

Mediante la regeneración o nuevo nacimiento llevada a cabo en la vida del creyente por el Espíritu Santo.

 

Juan 1. 11-12  A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Tito 3.5-6 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador.

 

  1. ¿Qué es el llamamiento?

 

Es la obra de la gracia de Dios mediante la cual por su Palabra y Espíritu convence a la humanidad de su pecado y miseria, iluminando sus mentes en el conocimiento de Cristo, para mover sus voluntades, persuadiéndoles de este modo y capacitándoles para recibir a Jesucristo, quien es ofrecido libremente a todos en el evangelio.

 

2 Timoteo 1.8-9  Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, 1 Corintios 1.9 Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. 1 Pedro 1.23,25  siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada. Juan 1:12-13 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Juan 3.5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Juan 6.44,63 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 16.8-11 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Mateo 11.28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 16.16-17 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Hechos 26.18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados. Salmos 110.3  Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud. Filipenses 2.13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Deuteronomio 30.6 Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.

 

  1. ¿De que beneficios participan en esta vida los que responden al llamado?

 

Participan en esta vida de la justificación, de la adopción, de la santificación y de los diversos beneficios que las acompañan o que se derivan de todo ello.

 

Romanos 8:30  Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.Efesios 1.5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 1 Corintios 1.26-30 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 1 Corintios 6.11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

 

  1. ¿Qué es la Justificación?

 

La justificación es un acto de la gracia de Dios hacia los pecadores arrepentidos, mediante el cual perdona todos sus pecados, y les declara justos ante sus ojos, por haberse operado en ellos la regeneración al identificarse con Cristo mediante la fe.

 

Romanos 3.24-25  siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, Romanos 4.6-8 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado. Romanos 5.17-19 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 2 Corintios 5.19,21  que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Gálatas 2.16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Filipenses 3.9  y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.

 

 

 

 

  1. ¿Qué es la Adopción?

 

La adopción es un acto de la gracia de Dios, por el cual todos los que son justificados son recibidos en el numero de los hijos de Dios, y tienen el derecho a todos sus privilegios.

 

1 Juan 3.1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Juan 1.12  Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Romanos 8.17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

  1. ¿Qué es la Santificación?

 

La santificación es la obra de Dios por la cual los creyentes son renovados según la imagen de Dios y son capacitados más y más, a morir al pecado y a vivir para la justicia.

 

2 Tesalonicenses 2.13  Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, Efesios 4.23-24 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Romanos 6.4-6 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Romanos 8.1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Gálatas 5.24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 1 Juan 5.4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. Filipenses 1.6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; Filipenses 2.12-13 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

 

  1. ¿Cuáles son los beneficios que en esta vida acompañan o se derivan de la Justificación, la Adopción y la Santificación?

 

Son la seguridad del amor de Dios, la paz de conciencia, el gozo del Espíritu Santo, el crecimiento en gracia y la perseverancia en ella hasta el fin.

 

Romanos 5.1-2 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Romanos 14.17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Proverbios 4.18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto. 1 Pedro 1.5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

 

  1. ¿Qué beneficios reciben de Cristo los creyentes al morir?

 

Al morir las almas de los creyentes son hechas perfectas en santidad, y pasan a la presencia del Señor, y sus cuerpos reposan en sus sepulcros hasta la resurrección.

 

Hebreos 12.23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, 2 Corintios 5.1,6,8  Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor  pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. Filipenses 1.23  Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; Lucas 23.43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. 1 Tesalonicenses 4.14  Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Isaías  57.2 Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios. Job 19.26-27 Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios;  Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.

 

  1. ¿Qué se hará al impío en su muerte?

 

Las almas de los impíos, cuando estos mueran son arrojadas en los tormentos del infierno, y sus cuerpos yacen en sus tumbas, hasta la resurrección y el juicio del gran día.

 

Lucas 16.23-24 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Hechos 24.15 teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. Juan 5.28-29  No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. 2 Pedro 2.9  sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.

 

  1. ¿Qué beneficios reciben de Cristo los creyentes en la resurrección?

 

Serán levantados en gloria, serán públicamente reconocidos y absueltos en el día del juicio y serán perfectamente bendecidos en el pleno disfrute de Dios para toda la eternidad.

 

Filipenses 3.21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. 1 Corintios 15.42-43 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. 1 Corintios 13.12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Mateo 10.32  A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Mateo 25.23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 1 Juan 3.2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. 1 Tesalonicenses 4.17-18 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

 

  1. ¿Qué se hará al impío en el día del juicio?

 

Serán levantados para deshonra, serán sentenciados a los infernales tormentos del cuerpo y del alma en el horno de fuego, junto al diablo y a sus ángeles, por toda la eternidad.

 

Juan 5.28-29 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Daniel 12.2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. 2 Tesalonicenses 1.8-9  en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, Mateo 13.49-50  Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Apocalipsis 14.10-11 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; Mateo 25.41-46  Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

 

  1. ¿Cuál es el deber que Dios requiere del hombre?

 

El deber que Dios requiere del hombre es la obediencia a su voluntad revelada.

 

Eclesiastés 12.13-14  El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. Miqueas 6.8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

 

  1. ¿Qué revelo Dios primero al hombre como regla de obediencia?

 

La ley moral

 

Romanos 2.14-15  Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,

 

  1. ¿Dónde esta resumida la Ley moral?

 

En los diez mandamientos.

 

Deuteronomio 10.4 Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio Jehová. Mateo 19.17  Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.

 

  1. ¿Cuál es el resumen de los diez mandamientos?

 

Amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas y con toda nuestra mente; y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

 

Mateo 22.37-40  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

 

  1. ¿Puede alguien guardar perfectamente los diez mandamientos de Dios?

 

Desde la caída ningún hombre puede guardar perfectamente en esta vida los mandamientos de Dios, sino que los quebranta diariamente en pensamientos, palabras y obra.

 

Eclesiastés 7.20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque. 1 Juan 1.8,10 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Gálatas 5.17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Génesis 6.5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Génesis 8.21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. Romanos 3.9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Santiago 3.2,8  Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

 

  1. ¿Qué es lo que todo pecado merece?

 

La ira y la maldición de Dios, tanto en esta vida como en la venidera.

 

Efesios 5.6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. Gálatas 3.10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Lamentaciones 3.39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Mateo 25.41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

 

  1. ¿Qué modo de escape ha revelado Dios a los pecadores para que puedan salvarse de su ira y maldición por causa del pecado?

 

Dios ha revelado a los pecadores el evangelio de su Hijo Jesucristo, como el único modo de salvación de sus pecados.

 

Romanos 1.16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Hechos 4.12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

 

  1. ¿Qué requiere Dios a los pecadores para que ellos se puedan salvar?

 

Fe en Jesucristo y el arrepentimiento para vida, para que ellos puedan escapar de su ira debida al pecado de ellos, y sean salvos.

 

Hechos 20.21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

 

  1. ¿Qué es la fe en Jesucristo?

 

Es la entera confianza en Jesucristo, por la cual los pecadores le reciben y descansan solo en él para salvación, según él les es ofrecidos en el evangelio.

 

Efesios 2.8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Juan 1.12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Filipenses 3.9  y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; Gálatas 2.16  sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Romanos 10.14,17 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

 

  1. ¿Qué es el arrepentimiento para vida?

 

Es el acto por el cual un pecador, con un verdadero sentimiento de su pecado y comprendiendo la misericordia de Dios en Cristo, con dolor y aborrecimiento de su pecado, se aparta del mismo para ir a Dios, con pleno propósito y esfuerzo para una nueva obediencia.

 

Hechos 2.37-38 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?38 Pedro les dijo: Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hechos 11.18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Joel 2.12-13  Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertios a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertios a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. Jeremías 31.18-19  Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios.19 Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud. Ezequiel 36.31 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. Salmos 119.59  Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios.

 

  1. ¿Escaparan todos los que profesan externamente obediencia al evangelio, de la ira debida a sus pecados?

 

No todos los que profesan externamente obediencia al evangelio, sino que solamente aquellos que perseveran en fe y santidad serán salvos.

 

Mateo 7.21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 1 Pedro 1.5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. Hebreos 12.14  Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

 

  1. ¿Cómo podemos perseverar en fe y santidad hasta el fin y ser salvos?

 

Todos los creyentes, por el amor de Dios, la intercesión de Cristo, y el Espíritu y la Palabra de Dios morando en ellos, son preservados por el poder de Dios y suplidos con toda bendición espiritual en Cristo, para preservarlos en fe y santidad hasta el fin y ser salvos.

 

Romanos 8.28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Jeremías 31.3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Hebreos 7.25  por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Juan 10.28-29 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Juan 14.16  Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 1 Pedro 1.5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

Efesios 1.3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 1 Corintios 1.8-9 el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. Filipenses 1.6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

 

  1. ¿Cuáles son los medios externos y ordinarios de la gracia por los cuales Dios preserva al creyente y les comunica las bendiciones de la redención en Cristo?

 

Son sus ordenanzas, especialmente la Palabra, los sacramentos y la oración.

 

Mateo 28. 19-20  Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Hechos 2.41-42; 46-47  Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.  Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

 

  1. ¿Cómo se hace la Palabra eficaz para salvación?

 

El Espíritu de Dios hace que la lectura y especialmente la predicación de la Palabra, sea un medio eficaz para convencer y convertir a los pecadores, y para edificarlos en santidad y consolación, por medio de la fe, para la salvación.

 

Nehemías 8.8 Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. 1 Timoteo 4.13, 16  Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. 2 Timoteo 3.15-17  y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 1 Corintios 1.21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. 1 Corintios 14.24-25 Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros. Romanos 1.16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Romanos 10.13-17  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.  ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 15. 4 Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Salmos 19.7-8  La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. Hechos 20.32  Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. 1 Tesalonicenses 1.6  Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo,

 

  1. ¿Cómo se debe leer y escuchar la Palabra para que sea eficaz para salvación?

 

Los oyentes deben atender a ella con diligencia, preparación y oración, recibirla con fe y amor, aplicarla a sus corazones, y practicarla con su vida.

 

Proverbios 8.34 Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas. 1 Pedro 2.1-2 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,; Salmos 119.11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Salmos 119.18  Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley. Hebreos 4.2  Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. 2 Tesalonicenses 2.10  y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Lucas 8.15  Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia. Santiago 1.25   Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

 

  1. ¿Qué es un sacramento del Nuevo Pacto?

 

Es una ordenanza santa instituida por Jesucristo, por la cual, por señales sensibles, Cristo y los beneficios del Nuevo Pacto son representados, sellados y aplicados a los creyentes.

 

1 Corintios 11.23-26 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

 

  1. ¿Cuáles son los sacramentos del Nuevo Pacto?

 

El bautismo, La Cena del Señor y el Lavatorio de los pies.

 

Mateo 28.19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 1 Corintios 11.23-26 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. Juan 13.1-17  Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.  Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

 

  1. ¿Cómo los sacramentos llegan s ser medios eficaces de bendición?

 

Llegan a ser medios eficaces de bendición, no por alguna virtud que haya en ellos, o en aquel que los administra, sino solo por la bendición de Cristo, y la obra de su Espíritu en aquellos que por fe los reciben y practican.

 

1 Corintios 3:6-7  Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 1 Pedro 3:21  El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo,

 

 

 

 

  1. ¿Qué es el Bautismo?

 

Es un sacramento instituido por Jesucristo, para ser una señal a la persona bautizada, de su comunión con él, de la remisión de los pecados, de su entrega de si mismo para Dios por medio de Jesucristo, para vivir y andar en novedad de vida.

 

Mateo 28.19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; Romanos 6.3-4 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Colosenses 2.12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Gálatas 3.26-27 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

 

  1. ¿A quien debe administrarse el Bautismo?

 

A todos aquellos que profesan, fidedignamente, arrepentimiento para con Dios, fe en, y obediencia a, nuestro Señor Jesucristo y no a ningún otro.

 

Hechos 2.38,41  Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Marcos 16.16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Hechos 8.12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

 

  1. ¿Deben ser bautizados los niños de los creyentes profesantes?

 

No deben ser bautizados porque no hay mandamiento, ni ejemplo en las Sagradas Escrituras, ni inferencias ciertas de ello, para bautizar a los tales.

 

Deuteronomio 12.32 Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás. Hechos 8.12  Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

 

  1. ¿Cómo es el Bautismo correctamente administrado?

 

Por inmersión o hundimiento del cuerpo completo del creyente en agua, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, de acuerdo a la institución de Cristo y la practica de los apóstoles, y no por rociamiento o derramamiento de agua, o el hundimiento de alguna parte del cuerpo, según la tradición de los hombres.

 

Mateo 3.16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Juan 3.23  Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados. Hechos 8.38-39 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. Romanos 6.3-4 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

 

  1. ¿Qué es la Cena del Señor?

 

Es un sacramento por el cual, al dar y recibir pan y fruto de la vid, según lo establecido por Cristo, su muerte se anuncia; y quienes los reciben dignamente participan -no de una manera corporal y carnal, sino por fe -de su cuerpo y sangre, con todos sus beneficios, para la alimentación espiritual y su crecimiento en gracia.

 

1 Corintios 11.23-26 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga 1 Corintios 10.16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

 

  1. ¿Qué se requiere para recibir dignamente la Cena del Señor?

 

Se requiere de aquellos que desean participar dignamente de la Cena del Señor, que se examinen a sí mismos acerca de su conocimiento para discernir el cuerpo del Señor, acerca de su fe para alimentarse de él, acerca de su arrepentimiento, amor y nueva obediencia, no sea que participando indignamente, coman y beban juicio contra si mismos.

 

1 Corintios 11:28-29,31 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 2 Corintios 13.5   Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?

 

  1. ¿En que consiste el Lavatorio de los pies?

 

Es una ordenanza instituida por Jesucristo para llevarnos a aprender la humildad, que en el reino de Cristo no hay lugar para el egoísmo y que aquel que sirve a su prójimo es el más grande.

 

Juan 13.1-17  Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.  Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis. 1 Timoteo 5.10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.

 

  1. ¿Cuál es la oración que es aceptable a Dios?

 

Es una presentación de los deseos del justo hacia Dios, respecto a cosas agradables a su voluntad, en el nombre de Cristo, por la ayuda de su Espíritu, con confesión de nuestros pecados, y agradecido reconocimiento de sus misericordias; siendo este el medio eficaz que nos acerca a la intimidad con Dios.

 

Proverbios 15:8; 28:28  El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; Mas la oración de los rectos es su gozo.  Cuando los impíos son levantados se esconde el hombre; Mas cuando perecen, los justos se multiplican. Salmos 32:5-6   Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.  Salmos 62:8  Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. 1 Juan 5.14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Juan16.23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Romanos 8.26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Daniel 9.4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; Filipenses 4.6  Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

 

  1. ¿Qué regla ha dado Dios para la dirección de su pueblo en la oración? 

 

Toda la Palabra de Dios es útil para dirigir a su pueblo en la oración, pero la regla especial de dirección es aquella forma de oración que Cristo enseño a sus discípulos, comúnmente llamada el Padre Nuestro.

 

1 Juan 5.14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Mateo 6.9-13  Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Lucas 11.21  Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.

 

Modificado el ( miércoles, 14 de enero de 2009 )
 
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